Radio Fitness Revolucionario

Episodio 57: Jesús Sanchis sobre microbiota, almidones resistentes, fibras, probióticos, antibióticos etc

 

Hoy hablamos con Jesús Sanchis sobre la importancia de mantener una buena salud intestinal y cómo lograrlo:

  • Principales enemigos de la microbiota.
  • Como una madre puede programar de la mejor manera la microbiota de su bebe.
  • Alimentos beneficiosos para tu intestino y cuáles evitar.
  • Tipos de fibra y almidones resistentes, y dónde se encuentran.
  • Impacto negativo de los antibióticos y qué probioticos utilizar para reducir el riesgo.
  • Y muchas más recomendaciones.

Puedes conocer más de Jesús en su web y facebook.

Puedes escuchar también el episodio en iVooxiTunes o descargar directamente el MP3.

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31 Comments

  • Reply david Marzo 3, 2016 at 6:11 am

    Muy interesantela entrevista, lo que hay una cosa que no entiendo, si el problema de la.leche de vaca es la lactosa, porque recomienda leche de cabra o oveja que también tiene lactosa? No es lo mismo?
    Saludos

    • Reply Jesús Marzo 3, 2016 at 12:08 pm

      Buenos días David. No, el problema de la leche no es únicamente la lactosa. Es el mayor problema para aquellas personas que no tienen persistencia de lactasa (que no siguen sintetizando la enzima lactasa después del destete). El “problema” más importante de la leche (para la población en general) son las proteínas que contiene. La leche de cabra, oveja o bufala tiene unas proteínas y una composición más similar a la de la especie humana (la leche que sí estamos diseñados para consumir). Por eso la leche aún sin lactosa sigue siendo problemática para muchas personas.

      • Reply Susan Marzo 8, 2016 at 4:04 pm

        Entonces el queso de cabra y similares sí son adecuados?

  • Reply Ful Izquierdo Marzo 3, 2016 at 4:42 pm

    Hola Buenas tardes.
    Muy interesante la entrevista, gracias.
    Me surge una duda, en algún artículo anterior en fitness, he leido que una buena fuente de almidón es el Plátano macho o verde, sin embargo tú hablas de la compota de plátano. ¿Podrías aclarar esto?. Por otro lado
    ¿Qué cantidad de compota de plátano sería bueno tomar diariamente llevando una dieta baja en hidratos como en mi caso?
    Muchas gracias.

    • Reply Jesús Sanchis Marzo 7, 2016 at 6:01 pm

      Buenas tardes, en cuánto a la cantidad de plátano que puedes tomar, no puedo darte opinión. Es algo que deberías valorar tú o el profesional con el que trabajes. Tampoco creo demasiado en lo de ir contando calorías y gramos de esto u aquello. Respecto a lo del almidón resistente. El plátano verde es rico en almidón resistente tipo 2 (hay cinco tipos de almidón resistente, no puedo explayarme tanto como para contarlos). Que yo u otros autores con más experiencia digan que hay almidón resistente o pectina o inulina o… en un alimento, no significa que no tenga del resto. Normalmente en los alimentos (como en los seres humanos) encontrarás gran cantidad de nutrientes, la cuestión es conocer qué nutriente abunda en cada cual.
      El plátano es rico en pectina, y para obtener esta (para hacerla más fermentable) cocerlo nos será de ayuda. El plátano macho, tiene almidón resistente tipo 2. Que para no hacerlo más complicado, pues resulta otra fuente de fibra fermentable.

  • Reply Juan Marzo 5, 2016 at 5:19 pm

    Y q proteínas contiene la leche de la vaca que las hace tan mala?

    • Reply Ricardo Marzo 6, 2016 at 1:40 am

      La caseina que es muy dificil de digerir

  • Reply Álvaro Marzo 5, 2016 at 7:58 pm

    Hola Jesús,
    En la entrevista no queda claro qué probiótico tomar en caso de tratamiento de antibióticos. En la farmacia me han recomendado ultra-levadura (Saccharomyces boulardii), y en la composición indica que cada cápsula tiene 50mg (una unidad distinta a la que comentad en la entrevista). ¿Qué opinas?

    • Reply Jesús Sanchis Marzo 7, 2016 at 6:04 pm

      Ultra levura está muy contrastado y es una buena opción. En la entrevista no queda claro por dos motivos: 1- Porque tampoco creas que esta claro. 2- Porque para dar una recomendación, en primer lugar debe hacerse una historia clínica correcta. No se pueden dar consejos a la ligera (en mi opinión). Si vas a tomar antibióticos, apuesta por el que te han recomendado o por un probiótico de calidad contrastada, y que tenga múltiples cepas, pues con los antibióticos vas a eliminar gran parte de ellas.

      • Reply Álvaro Marzo 8, 2016 at 12:46 pm

        Muchas gracias

  • Reply Chema Marzo 6, 2016 at 9:49 am

    Francamente me ha parecido uno de los podcast más interesantes, y creo que a todos se nos ha quedado corto, dejando mucho espacio para ampliar conceptos y práctica. Marcos, te animo a profundizar más en el tema, igual que hiciste ya con los almidones resistentes.

    • Reply Jesús Sanchis Marzo 7, 2016 at 6:05 pm

      Muchas gracias Chema. Ciertamente es un tema muy importante y que en ocasiones se toma un poco a la ligera. Además, dejarnos llevar por las recomendaciones de la industria (o de quienes están a sueldo de ella) puede suponer una pérdida de tiempo y dinero importante.
      Un abrazo

  • Reply Juan Carlos Marzo 7, 2016 at 10:51 am

    Hola, muy interesante este episodio, como todos, tengo una duda ¿cómo se hace una decocción desde frío de semillas de lino?

    muchas graciasª

    • Reply Jesús Sanchis Marzo 7, 2016 at 5:53 pm

      Hola Juan Carlos, para hacer una decocción simplemente se parte de agua fría que se lleva a fuego lento hasta la ebullición (no es necesario llegar hasta ebullición con el lino). A parte de para extraer los mucílagos del lino, lo utilizamos también para infusiones como las de regaliz, o las de té de tres años…
      Un abrazo

  • Reply AbelF Marzo 7, 2016 at 11:11 am

    Yo creo que puedes contactar directamente con Jesús o visitar su web. Tiene un foro donde explica algunas cosas y más autores relacionados con el consumo de comida especialmente beneficiosa para la microbiota

  • Reply María Marzo 7, 2016 at 11:58 am

    El queso de cabra u oveja, ecológico, sería un alimento admisible? Es uno de mis alimentos favoritos y me cuesta mucho renunciar a ellos.

    • Reply Jesús Sanchis Marzo 7, 2016 at 6:09 pm

      María yo y Lucía Redondo, mi pareja y experta en el tema del líquido blanco, consumimos (ocasionalmente) queso de cabra u oveja procedente de leche cruda y ecológica. Como decimos en la entrevista decir leche buena o mala, yogures y quesos buenos y malos, es demasiado generalizar. Un queso de calidad (como el citado), no tiene nada que ver con un queso light de vaca, de dudosa procedencia, loncheado y envasado. El queso de calidad es un alimento, lo otro es un procesado. Si nos decantamos por comer alimentos y dejamos de lado los procesados, ya tenemos mucho camino andado.

  • Reply Regina Marzo 7, 2016 at 6:52 pm

    Hola Jesús muy interesante la entrevista! la pregunta es! existe un requerimiento mínimo de pro y prebioticos compatible con una buena salud? Gracias. Ya tienes una seguidora

    • Reply Jesús Sanchis Marzo 28, 2016 at 2:49 pm

      Hola Regina, lo que es incompatible con una buena salud, es llevar el ritmo de vida que lleva gran parte de la sociedad, comer los procesados y los alimentos vacíos de nutrientes y cargados de pesticidas y herbicidas que tanto se consumen, la falta de descanso, el exceso de estimulantes… Para tener una buena salud intestinal, y por ende, integral. Lo primero es eliminar todo esto y luego ya veríamos si hay que aportar o no pro y prebióticos.
      Los probióticos no deberían de contener menos de 1x10e9 UFC (unidades formadoras de colonias) por cada cepa que contenga. Este número debe de aparecer en la etiqueta. El problema es que cuando hay varias cepas, el laboratorio puede jugar sus bazas metiendo mucha cantidad de unas y poca de otras. Por ello hay que apostar por laboratorios de confianza, y huir de probióticos muy económicos.
      Mi opinión sobre los prebióticos, puedes escucharla en la entrevista. A través de una buena alimentación, puedes aportar una enorme cantidad de fibras prebióticas. Que no te lien.
      Besos

  • Reply Adry Marzo 9, 2016 at 4:19 pm

    Muy buena entrevista, me ha encantado 🙂

    Tengo una pregunta, Jesús: Mi madre está tomando actualmente un antibiótico específico para combatir una pseudomona, y parece que el tratamiento va para largo (varios meses). Consumir probióticos durante el tratamiento ya has dicho en la entrevista que lo recomendarías, pero… ¿Y prebióticos? Tengo entendido que los prebióticos son digamos la comida de nuestras bacterias. Si tenemos una bacteria mala que precisamente estamos intentando eliminarla con antibióticos… ¿No puede ser contraproducente consumir prebióticos? ¿Estaríamos alimentando también a la pseudomona?

    Gracias de antemano 🙂

    • Reply Jesús Sanchis Marzo 28, 2016 at 2:52 pm

      Hola Adry,
      Creo que cualquier antibiótico es tremendamente más potente y efectivo (para mal o para bien, depende) que cualquier probiótico y prebiótico. Sinceramente no creo que si tu madre necesita tomar varios meses un antibiótico y este no acaba de funcionar se deba a una alimentación rica en fibras prebióticas. En el caso de tu madre, yo no dejaría de tomar ni probióticos ni una alimentación rica en fibras prebióticas.
      Saludos

  • Reply Guiller Marzo 10, 2016 at 10:12 am

    Una pregunta, está muy extendida la creencia de que el ajo crudo tiene muchos beneficios para la salud, está considerado como antibiótico natural, y recomendado tomarlo a diario en ayunas. Cuál es vuestra opinión al respecto?. Gracias

    • Reply Jesús Sanchis Marzo 28, 2016 at 2:42 pm

      Hola Guiller,
      He preguntado a Lucía Redondo, mi pareja personal y profesional, pues ella es especialista en alimentación natural.
      Según su criterio, el ajo crudo es un excelente alimento y sus efectos beneficiosos sobre la salud cardiovascular, la hipertensión arterial o como antibiótico natural; han sido demostrados por numerosos estudios científicos. El único detalle que hay que tener en cuenta es que además de tomarse crudo, hay que machacarlo o triturarlo. El ajo contiene un compuesto, la aliina que cuando entra en contacto con la alinasa (una enzima presente en otros compartimentos celulares del ajo), se forma la alicina y sus derivados, que son los que tienen las múltiples propiedades beneficiosas del ajo. Así que, efectivamente, el ajo crudo machacado es una gran ayuda para nuestro cuerpo, eso sí, siempre que te siente bien y tus [email protected] te lo permitan 😉
      Para saber mucho más sobre alimentación y remedios naturales, te recomiendo seguir a Lucía – http://www.luciaredondo.com – y comprar su libro “Tratamientos naturales al alcance de todos” (editorial RBA).
      Saludos

      • Reply Guiller Abril 13, 2016 at 4:37 pm

        Para no tener mal aliento, lo corto en pequeños trozos para verterlos a continuación en un vaso con agua, los agito con una cucharilla y me los bebo de trago….. gg, truquillos
        Muchas gracias por contestar!

  • Reply Chico Marzo 16, 2016 at 11:59 pm

    Hola Jesús. Mi bebe de 9 meses está tomando antibióticos debido a una otitis aguda. Cuando tenía 15 días de vida ingreso varios dias con una pelionefritis. Y hace dos meses ingreso con un principio de neumonia. Por lo que es la tercera vez que está tomando antibióticos. Mi pregunta es ¿debería tomar antibióticos con esa edad? Y si es que sí ¿cuáles me recomiendas?
    Él ya come casi de todo y le encanta. Desde los 3 meses toma leche de fórmula y hasta el momento ha consumido muy pocos cereales. Hemos utilizado alguna vez los de sin gluten y otros de inicio al gluten. Que opinas tú sobre los cereales? Debo de anularlos por completo? Marcos tiene un buen artículo al respecto ( Bebé revolucionario), pero me gustaría saber tu opinión. Con todos mis respetos a Marcos, q lo tengo en un pedestal. Gracias por todo a los dos. Un abrazo

    • Reply Chico Marzo 17, 2016 at 4:05 pm

      Perdón mi pregunta sería si debería tomar probióticos con esa edad? Gracias

    • Reply Jesús Sanchis Marzo 28, 2016 at 2:28 pm

      Hola Chico,
      ¿Si tiene que tomar antibióticos? Pues idealmente no, claro. Pero si no hay otra opción, lo ideal sería tomar los más específicos posible, y el tiempo que te paute el especialista.
      ¿Si con 9 meses al tomar antibióticos debería tomar también probióticos? A mi entender, por supuesto. No sé de otras casas comerciales, pero Bonusan comercializa el Darmocare Infantis, que está especialmente diseñado para los más pequeños, pues la composición de su microbiota intestinal es diferente a la del adulto.
      Sobre la leche de fórmula desde los 3 meses. Sino puede tomar, por el motivo que sea, leche materna, está bien. Pero salvo pocas excepciones, la leche materna siempre es lo mejor.
      Mi opinión sobre los cereales, es idéntica a la de Marcos. No te dejes guiar por la recomendación oficial – mente manipulada/subvencionada. Intentaron meter el gluten y los cereales cuanto antes mejor, a los cuatro meses decían. La ciencia ha demostrado que eso no previene nada. Sentido común y coherencia con la evolución…

  • Reply Ariadna Marzo 22, 2016 at 5:32 pm

    Hola Jesús,

    Hay alguna manera de leer la entrevista? Soy sorda y no puedo escuchar lo que dices… me gustaría mucho leer lo que cuentas porqué estoy segura de que es muy interesante.

    Gracias,

    Ariadna

    • Reply Jesús Sanchis Marzo 28, 2016 at 2:16 pm

      Hola Ariadna, gracias. Lo siento pero la entrevista no está escrita. Pero adjunto el escrito que hice para compartirla en facebook, que ilustra bien mi enfoque sobre el tema de los probióticos y los prebióticos. Lucía Redondo, mi compañera a nivel personal y profesional, y yo tenemos más información en facebook que seguro puede resultarte útil. Gracias por tus palabras.
      Besos

      FIBRA, PREBIÓTICOS Y PROBIÓTICOS CON UN ENFOQUE CRÍTICO Y PRÁCTICO

      Al menos esa fue mi intención cuando Marcos, creador de Fitness Revolucionario me ofreció hacer una entrevista para la causa: “acabar con las mentiras que nos cuentan sobre cómo estar FIT”. Unas mentiras que cada vez se hacen un hueco mayor también en el mundo de la microbiota y lo que la envuelve: fibra, prebióticos, probióticos, psicobióticos, postbióticos, yogures…

      Si has estudiado cualquier carrera universitaria relacionada con la salud, seguro que has escuchado una y otra vez que “La fibra mejora el transito intestinal, ayuda a la flora intestinal y protege contra el cáncer de colon”, entre otras bondades. Y si no has tenido la suerte de aprender y sufrir en la universidad (más o menos a partes iguales), da igual, también sirve haber visto la televisión o dar una vuelta por la sección de cereales y yogures de cualquier supermercado y comprobar como los famosos toman cada día cereales y yogures enriquecidos con fibra para sentirse bien, ir al baño, y estar fit. Y sí, es cierto, la fibra es necesaria, y es una gran aliada para la salud intestinal, pero por favor, no dejes que te mientan. ¡Fibra sí ,¿pero cuál, dónde, cómo?!. ¿Probióticos? ¡también!, pero ¿y todo lo demás?, ¿qué hay del estrés, del descanso, de la comida de verdad, del contacto físico, de la autoestima? ¿Vamos a volver a caer en la trampa de poner parches en lugar de buscar la raíz del problema?.

      Estoy un tanto decepcionado con las últimas conferencias que he visto y oído de investigadores de gran prestigio en el campo de la microbiota intestinal, los probióticos, y los prebióticos; en las que se defendían apasionadamente, no se si también subvencionada e interesadamente, ciertos alimentos funcionales. Es cierto que las fibras prebióticas, pero también compuestos fenólicos y otros, benefician a la microbiota intestinal y de rebote nos benefician a nosotros. Es el tributo que los microorganismos nos rinden por albergarlos en nuestro interior. Pero me resulta triste y contradictorio que el principal argumento para la defensa de este tipo de alimentos sea que la sociedad los está demandando, y que se está demostrando que pueden tener beneficios importantes contra patologías en alarmante aumento como el caso del sobrepeso y la obesidad, la diabetes tipo 2, el hígado graso no alcohólico, ciertos tipos de cáncer y de enfermedades autoinmunes…

      Sí, todo eso es cierto, y yo he contribuido a ello, y espero seguir haciéndolo con mi trabajo. Solo es que, como genialmente hizo Steve Jobs fundador de Apple, si la necesidad no existe, hay que crearla y venderla de forma cautivadora, para que luego el mundo desee comprarla, hasta que vivir sin ello sea casi un imposible. Yogur con, Yogur sin, Yogur doble de, Galletas y cereales con, Galletas y cereales sin… una plaga de procesados, funcionales o por funcionar, que abarrotan los estantes de los supermercados. Productos que, (fiso)lógicamente, no son ni necesarios ni muchas veces tolerados, pero que parece que sin ellos, ni nuestras defensas desayunan, ni el colesterol se mantiene a ralla, ni podemos ir al baño con normalidad…

      Hay que ver, con lo fácil que es, y lo difícil que lo hacemos y que nos lo ponen astuta e interesadamente las industrias. Alimento funcional es “aquel que, además de satisfacer las necesidades nutricionales básicas, proporciona beneficios para la salud o reduce el riesgo de sufrir enfermedades”. ¡Por favor! no dejes que te líen: frutas como la manzana, los kiwis, los plátanos; tubérculos como la patata o los boniatos, en general verduras y frutas están llenas de fibras prebióticas. El arroz de grano largo, y las legumbres (si te sientan bien y consumidas después de un buen remojo y cocinado), también son una buena fuente de fibra fermentable. El cacao puro, el aceite de oliva y sobre todo la granada, son buenas y deliciosas fuentes de compuestos fenólicos que la microbiota transforma para que tanto ella como nosotros la podamos aprovechar. Estos son, científicamente demostrado, algunos de los alimentos más funcionales (según la definición) que existen. ¿De verdad vamos a comprar productos prebióticos en sobres, en cápsulas o añadidos a…?, ¿Vamos a favorecer que la población destine sus (escasos) recursos económicos a comprar productos con y sin?, ¿No será más fácil, barato, coherente e incluso funcional incrementar el consumo de frutas, hortalizas, tubérculos y frutos secos?

      También ha quedado científicamente demostrado una y mil veces, que los probióticos ayudan en diversidad de patologías y que se hace necesario seguir estudiándolos para conocer mejor qué cepas y mediante qué mecanismos nos ayudan y protegen. Pero por favor, seamos más críticos. Ni se ha encontrado la pastilla mágica contra la obesidad, la diabetes, la alergia, el asma, la enfermedad de Crohn ni la colitis; ni se va a encontrar (en mi opinión) el probiótico mágico con el que restablecer la microbiota intestinal y solucionar las patologías asociadas a su alteración (disbiosis).

      De igual modo que se ha probado que los pre y los probióticos pueden ser de gran utilidad, se ha demostrado que las tribus que aún hoy no han sido occidentalizadas, tienen la microbiota intestinal más diversa, abundante y saludable del planeta. Y es, al parecer, uno de los factores que les protegen de lo que denominamos las enfermedades de la civilización. Pero cómo es posible esto, si no tienen acceso a los alimentos funcionales, si ni siquiera saben lo que es un probiótico, ¿será porque sus bacterias tienen déficit de productos procesados?

      Las investigaciones han demostrado también que los factores que en la era de la industrialización (alimentaria) están detrás de la mayor parte de disbiosis y de sus consecuencias conocidas, y por muchos padecidas, son: una alimentación rica en azúcares, en grasas transformadas, en aditivos como emulsionantes y edulcorantes, en alcohol y refrescos; una dieta pobre en las fibras y compuestos prebióticos mencionados. El sedentarismo, la falta de contacto con la naturaleza, el exceso de higiene, la ingesta de antibióticos (más aún sin combinar con probióticos), el estrés crónico, la falta de descanso unida a la ingesta de estimulantes para hacerle frente, o la falta de contacto físico, de autoestima o de aprobación que te llevan a buscar otras recompensas (unos dulces, por ejemplo). Estos son, entre otros, los factores que alteran de forma tal nuestro ecosistema intestinal, que creo que no llegamos ni tan siquiera a creerlo y comprenderlo.

      Expuesto lo anterior, y en mi opinión, ¡sí!, un determinado probiótico puede ser de gran utilidad para tu trastorno o patología, también la ingesta de una fórmula prebiótica, o mejor aún, la toma de un simbiótico (probiótico + prebiótico) pueden ayudarte. Pero estimado amig@, si en tu vida personal y/o profesional abunda el estrés, las prisas, la inactividad y/o la comida procesada, o cambias tu alimentación, dejas de lado los procesados y comes comida (de origen vegetal mayoritariamente), descansas correctamente y empiezas a respetar y amar a tu cuerpo, a tu mente, a tu gente y a tus bacterias, o por muchos y muy buenos probióticos y prebióticos que tomes, tu salud y tu calidad de vida seguirán estando seriamente comprometidas.

      Espero que te guste y te ayude
      Jesús

  • Reply patricia de la macorra Abril 11, 2016 at 4:13 pm

    Hola, tengo una duda, los probióticos están repartidos a lo largo del intestino? o los hay que se dividen en intestino gruego y delgado? esta pregunta la hago porque mi padre está operado de diversiculos y le recomendó el medico hacerse enemas diariamente, a mi me preocupa que con estos enemas se esté destruyendo la flora intestinal o parte de ella.
    gracias de nuevo por una interesantisima entrevista!! felicidades a los dos.

  • Reply Hector Julio 13, 2016 at 8:38 am

    Hola Jesus Sanchis, he visto en un supermercado una Bolsa de arroz blanco precocinado congelado, i me preguntaba si a la practica tiene también almidón resistente ya que sea cocido i enfriado, en el apartado nutricional pone que tiene 28g de carbohidrato por cada 100g, muy bajo comparado con el arroz blanco en crudo, crees que puede ser debido a la retrogradación del almidón? muchas gracias por tu respuesta.

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