No estires antes de entrenar

Si lees con frecuencia mi blog sabrás que soy poco amigo de los gimnasios convenciales, y que prefiero entrenar en mi casa o en el parque.

Sin embargo, cuando sí iba al gimnasio, me llamaba mucho la atención la gente que estiraba antes de entrenar. Y ningún monitor les decía que no debían hacerlo, lo cual no es de extrañar, ya que los monitores de los gimnasios convencionales saben muy poco sobre cómo funciona el cuerpo humano.

Cuando estiras tus músculos, estos se relajan y se extienden, y por tanto estás reduciendo su capacidad de contracción (tanto concéntrica como excéntrica). Cuando realizas fuerza con un músculo en situación de relajo y extensión, tus probabilidades de lesión aumentan.

No me malinterpretes, la flexibilidad es uno de los componentes de lo que significa estar fit, y por eso recomiendo ejercicios de flexibilidad (como yoga) de manera periódica como parte de mi pirámide de ejercicios, pero no antes de un entrenamiento.

Lo que sí debes hacer antes de entrenar es calentar; pero calentar no implica estirar. Calentar te permite aumentar la temperatura corporal, lubricar las articulaciones y llevar más sangre y oxígeno a los músculos para aumentar su capacidad de acción.

El tipo de calentamiento a realizar depende del tipo de entrenamiento que vayas a hacer, pero mi recomendación es que tu calentamiento sea una versión ‘ligera’ de tu sesión de ejercicios:

  • Si vas a entrenar con pesas, simula de manera rápida los mismos ejercicios pero sin pesas.
  • Si vas a entrenar resistencia muscular, haz unos minutos de actividad vigorosa, como saltar cuerda o correr en el sitio.

No es necesario que tu calentamiento dure más de 5 minutos. Calentar no es una sesión de cardio, sino una forma de preparar tu cuerpo para la actividad física vigorosa.

Repito que estirar es importante; mantener una buena flexibilidad es clave para un cuerpo saludable y libre de lesiones. Sin embargo, el momento ideal para hacerlo es después de entrenar, y no antes. La única excepción a esto es si alguna parte de tu cuerpo está especialmente tensa y rígida antes de entrenar y no sientes que los cinco minutos de calentamiento hayan hecho su efecto. En este caso puedes hacer un ejercicio de estiramiento focalizado en esa zona, pero sin mantener la elongación más de 5 ó 10 segundos.

En resumen, calienta antes de entrenar y estira después; tu cuerpo te lo agradecerá!

Si quieres algo más completo y detallado, lee un artículo más reciente.

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