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Cómo Fortalecer nuestras Mentes, Reducir la Ansiedad y Unir la Sociedad

La felicidad depende en gran medida de la calidad de nuestras relaciones personales y la salud de nuestra mente. Pero paradójicamente, parece que estamos retrocediendo en ambos frentes:

  1. La sociedad actual es más segura que en cualquier momento anterior, pero se han elevado los niveles de ansiedad y depresión, especialmente entre los más jóvenes (artículo). El uso de antidepresivos se ha duplicado en pocos años (detalle).
  2. Tenemos más herramientas de comunicación, pero nos sentimos más aislados y divididos.

Como con todos los problemas complejos, sería un error atribuirlo a un único factor, pero un libro reciente de Jonathan Haidt (psicólogo social) explora algunas de las cosas que estamos haciendo mal, y ofrece recomendaciones para mejorar como sociedad.

Hoy revisamos las grandes premisas del libro y exploramos algunas de sus propuestas.

Las grandes mentiras modernas

El libro empieza enumerando tres grandes mentiras, o ideas populares que contribuyen a muchos de los males actuales:

  1. Mentira de la fragilidad: “Lo que no te mata te debilita”.
  2. Mentira del razonamiento emocional: “Confía siempre en tus sentimientos”.
  3. Mentira del nosotros contra ellos: “La vida es una batalla entre buenos y malos”.

Personas con estas creencias sufren peor salud física y mental, y los autores argumentan que contradicen no solo la sabiduría ancestral (como la filosofía estoica), sino también las investigaciones recientes sobre bienestar emocional. Son creencias perjudiciales para los individuos que las adoptan y las comunidades que las albergan.

Veamos cada una en más detalle.

Mentira 1: Lo que no te mata te debilita

Nuestros ancestros llevaban vidas mucho más duras y peligrosas que las nuestras, y cada generación intentaba dejar a su descendencia un mundo algo mejor. Este instinto de protección mejoró gradualmente la calidad de vida de los más pequeños, reduciendo riesgos y accidentes. Pero como suele ocurrir, más protección no siempre es mejor.

A medida que disminuyen los rigores a los que nos enfrentamos disminuye también nuestra tolerancia a la incomodidad, tanto física como emocional. Cada nueva generación pone un poco más bajo el listón de lo que es capaz de tolerar, aumentando su debilidad.

Como explica Nassim Taleb, los humanos somos antifrágiles, y necesitamos ciertos desafíos para fortalecernos.

Sabemos por ejemplo que proteger a los niños de todo tipo de microbios y bacterias interfiere con el desarrollo de su sistema inmune (más detalle), de la misma manera que limitar durante los primeros años alimentos potencialmente alérgenos (como los cacahuetes) eleva precisamente el riesgo de desarrollar alergias (estudio, estudio).

Pasando al desarrollo físico, cierto nivel de riesgo durante el juego es un componente necesario en su crecimiento. Más allá del  beneficio asociado a la actividad física, la exposición a un riesgo controlado (por ejemplo escalar un árbol) aumenta la autoconfianza de los más pequeños, elevando su sentimiento de competencia y bienestar psicológico (revisión, estudio, estudio, estudio, estudio).

Por el contrario, aislarlos de cualquier peligro aumenta las fobias y la ansiedad (estudio, estudio).

Y lo mismo aplica al ámbito emocional. Más que intentar protegerlos de fracasos, insultos o cualquier experiencia que produzca un mínimo de incomodidad emocional, debemos enseñarles a afrontarlos, porque son parte de la vida.

En resumen, proteger en exceso a los más pequeños los debilita, y podría contribuir a las elevadas tasas de ansiedad que vemos hoy día (estudio).

Debemos preparar a los niños para el camino, en vez de intentar adaptar el camino a los niños. Eliminar cualquier pequeño obstáculo de su camino formativo los convertirá en adultos dependientes, reduciendo su tolerancia a la frustración. No es tan importante lo que hacemos por ellos como lo que les enseñamos a hacer por ellos mismos.

En palabras de Taleb, “El viento apaga una vela pero aviva un fuego. Debemos evitar ser velas para convertirnos en fuego, y desear que llegue el viento“.

Dos notas evidentes pero importantes:

  • Algunos daños físicos y experiencias emocionalmente traumáticas sí son debilitantes y deben evitarse, recuerda que la dosis hace el veneno.
  • Algunos riesgos ayudan a crecer y otros riesgos no. Los primeros son necesarios (en su dosis adecuada), los segundos son absurdos. Por ejemplo, no usar cinturón de seguridad es un riesgo que no aporta nada, y que debemos evitar. Se trata de protegerles todo lo necesario, no todo lo posible.

Mentira 2: Confía siempre en tus sentimientos

Como vimos en un artículo anterior, las emociones son un arma de doble filo. En ocasiones nos hacen conscientes de verdades no directamente accesibles a nuestra parte racional, pero otras veces distorsionan la realidad.

El razonamiento emocional es una distorsión cognitiva donde nuestra parte racional (jinete) busca explicaciones para justificar los mensajes de nuestra parte emocional (elefante), en vez de analizar si esas emociones reflejan la realidad.

Al razonar emocionalmente amplificamos nuestra primera respuesta emocional, llegando con frecuencia a conclusiones equivocadas. Algunos ejemplos:

  • Si alguien siente miedo, concluye que está en peligro.
  • Si alguien se siente solo, asume que no le importa a nadie.
  • Si alguien se siente abrumado, interpreta que es incapaz de lidiar con su situación.

En resumen, se usa la emoción como evidencia para confirmar una creencia, en vez de realizar un análisis racional de la  situación.

Siguiendo los ejemplos anteriores, en vez de dejarnos arrastrar por nuestras emociones deberíamos cuestionarlas para buscar soluciones: “¿Hay criterios objetivos para pensar que realmente corro peligro?“,  “¿En serio nadie ha hecho nunca nada por mí?“, “¿No podría organizarme mejor y desarrollar nuevas habilidades para mejorar mi situación?“.

Según Haidt, el sistema educativo debería enseñar a los más jóvenes a combatir este tipo de distorsiones cognitivas, pero en vez de eso las amplifica. Se potencia por ejemplo el concepto de microagresión, entendido como cualquier comportamiento o comentario que pueda resultar ofensivo a algún colectivo.

El problema con la idea de microagresión es que su clasificación no depende de la intención del emisor, sino de la emoción del receptor: si alguien se siente ofendido, es porque ha sido agredido.

Sin duda hay comentarios intencionadamente hirientes que podríamos clasificar como agresiones verbales, pero en la mayoría de casos no son malintencionados.

Incluso si se trata de un comentario poco acertado (si realmente refleja algún tipo de prejuicio social), la forma en la que respondemos influye en nuestra salud mental y en la calidad de nuestras relaciones personales. Tenemos dos opciones:

  1. Fiarnos de nuestra emoción: asumir que hemos sido víctimas de una agresión, elevando generalmente nuestra ansiedad y albergando resentimiento hacia la otra persona.
  2. Cuestionar nuestra emoción: antes de asumir mala intención, nos preguntamos si existe otra posible interpretación, aplicando el principio de caridad (asumir la interpretación más racional y favorable en los comentarios de terceros).

La primera opción nos hace buscar venganza y castigo público contra nuestro supuesto enemigo (lo que algunos han convertido en su forma de vida en las redes sociales). La segunda opción, sin embargo, nos permite aprovechar la oportunidad para educar, respondiendo algo así: “Sé que no hay mala intención en tu comentario, pero piensa que algunas personas podrían interpretarlo de esta manera…“.

En resumen, no se trata de defender comentarios desafortunados, sino de buscar formas menos dañinas de enfrentarlos, protegiendo emocionalmente al receptor y preservando la relación con el emisor (que muchas veces no es consciente de su error).

Si alguien raya tu coche sin querer, no pensarías que has sido víctima de una agresión, simplemente que ha sido un desafortunado accidente. El impacto en tu estado emocional y en tus sentimientos hacia la otra persona serán muy distintos según tu interpretación.

Intercambiar opiniones con otras personas se complica si buscamos constantemente motivos para sentirnos agredidos. Cuantas más interacciones diarias interpretes de manera hostil más sufrirás innecesariamente y más te aislarás. Recuerda que la mayoría de veces las personas no hacen las cosas por maldad, y que tus emociones no reflejan necesariamente la realidad.

Incluso si el comentario recibido buscaba realmente ofender, la forma en la que alguien decide responder determinará su impacto. Si reaccionas emocionalmente estás dando poder a la otra persona, le estás permitiendo controlar tu mente.

Como decía Epicteto: “No son las cosas que nos ocurren las que nos dañan, sino nuestra interpretación de las mismas“.

Mentira 3: La vida es una batalla entre buenos y malos

Durante la mayor parte de nuestro pasado vivimos rodeados de nuestra tribu, formada por un pequeño grupo de individuos. La evolución humana no es simplemente la historia de unos individuos compitiendo con otros dentro de un grupo, sino que es también la historia de unos grupos compitiendo con otros, muchas veces de manera violenta.

Originalmente los grupos eran pequeños, ya que estaban limitados por el tamaño del cerebro. Las relaciones sociales exigen una avanzada corteza prefrontal, capaz de procesar la compleja contabilidad social: lugar de cada uno en la jerarquía, favores realizados, favores por devolver, grado de fiabilidad de cada individuo, relaciones entre otros miembros, etc.

Por ese motivo, el tamaño máximo de las tribus crecía a medida que evolucionaba el cerebro de nuestros ancestros, llegando a unos 150 individuos en el caso de los humanos, el famoso número de Dunbar.

A mayor tamaño de la neocorteza cerebral, mayor tamaño del grupo Fuente: https://theconversation.com/why-did-humans-evolve-such-large-brains-because-smarter-people-have-more-friends-77341

En algún momento, sin embargo, los humanos desarrollamos una capacidad única para saltarnos esta limitación física: aprendimos a inventar historias.

Como explica Yuval Noah Harari en Sapiens, inventamos dioses y mitos sobre nuestros ancestros, dando lugar a religiones y naciones. Estas creencias compartidas hicieron que pasáramos de colaborar exclusivamente con nuestro grupo cercano a hacerlo con millones de extraños: “Si alguien cree en mi mismo dios o en mi misma nación, es como yo“.

Cueva de las manos, en Argentina. Unos 10.000 años de antigüedad.

Estas historias permiten cohesionar grandes grupos, pero también manipularlos, enfrentando unos grupos con otros por diferencias insignificantes, y muchas veces en beneficio de unos pocos.

Casi todas las sociedades desarrollaban historias que ensalzaban sus héroes y dioses, a la vez que despreciaban los de los demás. El pensamiento tribal tiende a dividir: “Nosotros contra ellos”.

Nuestros heroicos aventureros-Sus brutales invasores. Nuestro noble pueblo-Sus salvajes retrógrados. Nuestra gran religión-Sus primitivas supersticiones. Nuestros gloriosos líderes- Sus malvados déspotas

Volviendo al momento presente, la sociedad está dividida en múltiples grupos, desde partidos políticos a equipos de fútbol, pasando por etnias e identidades sexuales.

Esta diversidad no es mala, siempre que no olvidemos que nos unen muchas más cosas de las que nos separan. Luchar por los derechos de un grupo es una causa noble si se hace apelando a una humanidad compartida, convirtiendo en injusto privar a un grupo por motivos históricos o biológicos.

Por desgracia, algunos movimientos sociales hacen justamente lo contrario, enfatizando constantemente las diferencias con el resto. Activan entre sus seguidores el poderoso pensamiento tribal, pasando de reclamar justicia a buscar venganza. Aumentan el número de palabras y comportamientos que consideran agresiones, convirtiendo todo en una lucha entre opresores y oprimidos.

Esta es una receta perfecta para dañar la convivencia y crear una reacción opuesta. Si queremos mejorar la calidad de vida y la salud mental de la sociedad, debemos hacer todo lo posible por reducir el pensamiento tribal y elevar nuestro sentido de pertenencia a la humanidad.

Lugar de nacimiento: la tierra. Raza: humana. Política: libertad. Religión: amor

Nota: Aunque no es un tema que se aborde en el libro, vemos cómo en el mundo de la salud se dan también enfrentamientos constantes, reflejo de estas mismas inclinaciones tribales. En muchos casos, la nutrición remplaza a la religión y la ideología desplaza a la ciencia.

El libro profundiza por supuesto en cada una de estas tres grandes mentiras, y si hay interés escribiré una segunda parte con recomendaciones concretas que intento aplicar en mi vida. El objetivo es mejorar nuestro estado emocional y la convivencia con los demás.

Los libros anteriores de Jonathan Haidt son también muy recomendables: The Righteous MindThe Happiness Hypothesis.

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97 Comments

  • Reply Alfonso octubre 20, 2018 at 12:32 pm

    “Cuantas más interacciones diarias interpretes de manera hostil más sufrirás innecesariamente y más te aislarás”

    Cuanta verdad! Hace tiempo que estoy mejorando mi inteligencia emocional como estrategia para mejorar la salud, y si que se nota. Muchas gracias por este tipo de artículos!

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario octubre 20, 2018 at 11:08 pm

      Gracias Alfonso, tengo cada vez más claro que es fundamental trabajar esa inteligencia emocional, así que a por ello 🙂

  • Reply Alvaro octubre 20, 2018 at 1:03 pm

    Yo ley el del la hipótesis de la felicidad, que creo que era donde hablaba del elefante y el jinete. Buen artículo, gracias

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario octubre 20, 2018 at 11:09 pm

      Exacto, los tres libros son realmente recomendables

      • Reply Marlene octubre 28, 2018 at 6:16 am

        Me encantó la forma como trataste el tema, realmente es verdad! Nuestra salud mental y emocional van de la mano con la salud física.
        Es realmente importante aprender que independientemente de las circunstancias nuestra actitud hacia hacer lo correcto debe prevalecer.
        Dice la letra de una canción infantil:
        “No esperes que alguien te haga a ti feliz,
        Trata de hacer hacer feliz a otra persona, y si sigues siempre esa misma regla;
        la felicidad nunca te abandona”.
        Lo que dices, que la mayoría de las personas son buenas personas es cierto…así que intentemos no juzgar a nadie, seamos más tolerantes, y ayudemos a nuestros hijos a desenvolverse un carácter fuerte frente a las adversidades.Creo en Dios, con todo mi corazón.Gracias Marcos por tratar tan honestamente estos temas. Sigue adelante!!!

  • Reply Andy octubre 20, 2018 at 1:34 pm

    Excelente artículo!!! Como siempre, sorprendiendo por la amplia temática que abordas en tu blog… Saludos desde Argentina!!

  • Reply Sergio octubre 20, 2018 at 2:02 pm

    Maravilloso artículo, como siempre.
    Gracias, Marcos

  • Reply Lorena Rey Piñeiro octubre 20, 2018 at 2:49 pm

    Muy interesante, gracias. Deseando leer la segunda parte. Un saludo

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario octubre 20, 2018 at 11:15 pm

      Gracias Lorena, pues entonces habrá segunda parte 🙂

      • Reply Matus octubre 22, 2018 at 3:56 pm

        Siempre cubriendo todos los campos del cuerpo humano y hoy a la mente, nuestro motor motivacional, gracias por esta recarga emocional, por los datos concretos y los libros que agregas en cada uno de tus artículos, pasas tu conocimiento, transfieres esa salud física tanto como hoy lo haces con la emocional.

        Segunda parte por favor!

    • Reply Amparo octubre 22, 2018 at 5:03 am

      Segunda parte, por favor. Gracias

  • Reply Violeta octubre 20, 2018 at 3:04 pm

    Queremos una segunda parte!!! gracias,Marcos!

  • Reply Manuel octubre 20, 2018 at 3:17 pm

    Brutal! Lo que me fascina de este blog es que ademas de aprender de nutricion y deporte aprendo de la vida, sigue así, gracias.

  • Reply Pilar octubre 20, 2018 at 3:56 pm

    Hola Marcos. Qué interesante el artículo, que buenísimo y cuanta verdad encierra. Por favor haz una segunda parte. Gracias.

  • Reply Rebeca Helguera ponce octubre 20, 2018 at 4:39 pm

    Magnífico como siempre!!!! Gracias Marcos

  • Reply Ignacio octubre 20, 2018 at 4:44 pm

    Marcos,
    Me encantan los artículos que escribes siguiendo esta dinámica. Somos seres biopsicosociales y para hablar de salud hay que estar equilibrado en esas 3 esferas. Estas aportaciones completan al 100% la finalidad que buscas con tu blog.

    Enhorabuena! 🙂

  • Reply Merche octubre 20, 2018 at 4:53 pm

    Segunda parte por favor, me ha encantado.

  • Reply Albert octubre 20, 2018 at 4:55 pm

    Hola Marcos! Genial artículo! Por supuesto, me encantaría que publicaras la segunda parte basada en tus recomendaciones concretas.

    Respecto al tema de la “sobreprotección” en los niños, totalmente de acuerdo. Si dejamos que experimenten y se sometan a un riesgo parcialmente controlado, van a recibir mucho más feedback del entorno, lo que acelera su aprendizaje psicomotor. Con nuestro bebé de 1,5 años, le dejamos bastante libertad incluso en lugares en los que la caída es bastante probable (siempre que sean leves).

    Un abrazo!

  • Reply Martin Alcaide octubre 20, 2018 at 5:35 pm

    Hola Marcos! Me encanta cuando tocas el aspecto “mente” en tus artículos. En Psicología Social existen varios autores que hablan sobre la intolerancia y el “problema de los grupos”, se puede buscar la explicación evolutiva (como vos mismo lo hacés) en el factor de querer diferenciarnos unos de otros y ver al otro como el “malo” o “enemigo”. Una cosa interesante son los “beneficios” de la diferencia, esas cosas poco dichas por las organizaciones que atacan a otras, la pregunta ante una discriminación o ataque hacia un colectivo debería ser ¿qué se gana con esta agresión? Por lo general la respuesta varía de acuerdo al tema, siguiendo el ejemplo de la xenofobia, el “extranjero” contra nosotros: si profesamos que el extranjero nos va a robar el trabajo, entonces se genera un sentimiento generalizado en la población de repudio hacia el mismo, uniendo a la “Tribu”. Por otra parte, ayuda a elevar el status, “yo no soy extranjero, nací acá, trabajo, soy honesto” e incluso puede acentuarse a cosas tan distantes como ver a una persona en situación de calle y decir “se lo ganó al venir a este país a querer robarnos el trabajo”. Como se ve, el clasificar a otros como “los demás”, “los malos”, nos permite sentirnos mejor y hasta sin culpa por las acciones que realizamos.
    Lo otro interesante que debería enseñarse en las escuelas es la asertividad: la habilidad de expresar tus opiniones en forma firme y directa teniendo en cuenta los sentimientos de los demás. Hacen falta niños y adultos con mayor capacidad de expresión y mayor control y entendimiento de sus emociones.
    En fin, gracias por tu granito de arena en este camino a la mejora de las personas y de la sociedad. Un abrazo!

  • Reply Julio octubre 20, 2018 at 5:39 pm

    Interesante artículo, Marcos. Me ha gustado especialmente el segundo punto. No sacar conclusiones a partir de nuestras emociones. Siempre es mejor analizar racionalmente la situación y elegir la interpretación que más nos potencie. Quiero leer ese artículo de la segunda parte!

    • Reply Pablo octubre 26, 2018 at 8:34 am

      Uff… yo con esto tengo un verdadero problema. Varias personas de mi entorno más cercano son casi exclusivamente emotivas y todo lo que pasa en la vida son para ellas emociones. No se puede analizar nada tranquilamente, porque cualquier conversación se convierte en un drama. Son incapaces de analizar nada, porque todo lo traen desde el corazón, y no desde el cerebro. Cualquier asunto doméstico lo discutimos desde sus sentimientos, lo cual es realmente frustrante, porque sus sentimientos van haciéndose cada día más realidades (para ellos) en su cerebro y los veo fuera de la realidad cuando ésta puede medirse, especialmente, y demostrar que no están en lo cierto.
      Muy complicado.

  • Reply Johan octubre 20, 2018 at 5:39 pm

    Genial artículo. Otra vez marcos haciéndome reflexionar. Estaré esperando la segunda parte.

  • Reply Ricardo octubre 20, 2018 at 5:54 pm

    Como siempre Maestro ,me haces ahondar en mis mas profundas creencias y me siento feliz que lleves esa antorcha viva de una revolución total ….un abrazo

  • Reply Ángel C octubre 20, 2018 at 5:59 pm

    Marcos enhorabuena por el artículo, llega en el momento en que más se necesita. Esta entrada debería ser leída en todos los instituto de todo el mundo. Como bien dices, la salud física ha de ser complementada con salud emocional.

  • Reply Chema octubre 20, 2018 at 6:08 pm

    Marcos, adelante con más artículos de este tipo. Un cuerpo sano en una mente enferma no es útil

  • Reply Francis octubre 20, 2018 at 6:20 pm

    Genial Marcos tu enfoque en el fortalecimiento balanceado de la persona.
    Gracias por la calidad de tus articulos

  • Reply Ana octubre 20, 2018 at 7:35 pm

    Gracias por un artículo tan real.

  • Reply Antonio octubre 20, 2018 at 8:04 pm

    ¡Estaré atento a ver si llega la segunda parte!
    Igual que el capítulo 5 de salud salvaje me parece muy interesante el enfoque!

  • Reply Magdaleba Silva Meyer octubre 20, 2018 at 8:25 pm

    Buenísimo Marcos!!! Gracias por este primer resumen del libro. Ojalá te animes a escribir el próximo. Justo ayer hablaba con un amigo cuyo lema de vida es “siempre piensa lo peor del otro” así, según él se cuida de desepciones y engaños. Lamentablemente todavía no se da cuenta de todo lo que pierde en vínculos y relaciones humanas de calidad y eso se refleja en sus niveles de ansiedad.

  • Reply Miguel Ángel Chica Álvarez octubre 20, 2018 at 8:29 pm

    A ver si te animas a tener un cachorro ya,eso sí que es una terapia hormetica, saludos desde Sevilla,muy buen trabajo!

  • Reply Esther octubre 20, 2018 at 9:01 pm

    Pues, sinceramente me ha impactado gratamente. Así que deseando leer la segunda parte.
    Saludos

  • Reply Jose Carlos Galan octubre 20, 2018 at 9:06 pm

    El artículo me parece políticamente correcto pero erróneo en su planteamiento. Reducir la historia de la humanidad, con sus civilizaciones, lenguas, culturas, religiones etc al fenómeno tribal me parece desafortunado. Pensar que el desarrollo cerebral es consecuencia de un fenómeno social y cifrar esto en un número de sujetos por tribu, discúlpeme es acientifico, si esto fuera así actualmente tendríamos el cráneo de un elefante. La religiones y las culturas,que no son lo mismo, son las respuestas de los diversos pueblos a las preguntas que todo ser humano se hace sobre la existencia y la vida y no surgen para diferenciarse de otros sino que son consecuencia de la propia diversidad del ser humano. Es riqueza y no exclusión. Querer formar una amalgama de todo eso no solo es ir contra la realidad de las cosas sino que es una forma de totalitarismo encubierto. La evolución, tal como se plantea actualmente, es un concepto ideológico y no científico, por eso Marx dedico a Darwin la primera edición del Capital en alemán.

    • Reply Noé octubre 21, 2018 at 12:28 am

      No hemos leído lo mismo.

      Yo no he entendido que el crecimiento del cerebro sea consecuencia del aumento de las relaciones sociales, sino una condición necesaria (causa) para que los grupos crecieran. Ni que las culturas y las religiones hayan nacido para dividir, sino precisamente para unir tribus.

      Pero tampoco interpreto que promueva una uniformidad religiosa o cultural ni que censure la diversidad. Lo que defiende es que ser diferentes no nos hace enemigos, mientras que el totalitarismo se apoya en la idea contraria.

      Con ganas de la segunda parte.

  • Reply María Jesús Valenzuela octubre 20, 2018 at 9:12 pm

    Gracias Marcos, como siempre abriendo la mente “si reaccionas emocionalmente estás dando poder a la otra persona” quedó plastificado en mi cerebro.
    No está demás en decir que todos tus artículos son de excelente calidad y enriquecedores mental, física y emocionalmente.
    Esperando con agradecimiento la segunda parte,
    Un abrazo estimado.

  • Reply Sergio octubre 20, 2018 at 10:05 pm

    Fantástico post Marcos, como siempre.

    Gracias a ti no solo he cambiado la forma en la que me alimento y entreno, también mi mentalidad ha mejorado con ayuda de post como estos. Tal vez se escapa del objetivo del blog, pero yo estaría encantado de leer un libro tuyo centrado en mentalidad.

    Gracias por todo y que siga la revolución 🙂

  • Reply Samuel Guerrero Ruiz octubre 21, 2018 at 12:05 am

    Muy bueno Marquitos ^^

  • Reply Carlos octubre 21, 2018 at 1:05 am

    Gracias

  • Reply Felix octubre 21, 2018 at 1:46 am

    Excelente, interesante artículo como todos los que escribes,ojalá pronto publiques la 2a.parte. Saludos desde México.

  • Reply Fritz Diego Virhuez Leon octubre 21, 2018 at 3:15 am

    ¡Como anhelaba saber tu postura sobre estos temas! La tendencia al pensamiento tribal y su efecto en la salud. ¡Es, creo yo, una obligación moral hacer una segunda entrega!
    Seguramente ya conoces al Dr. Jordan Peterson ya que el esta haciendo este tema más conocido y mostrados el lado patológico de los SJW (Social Justice Warriors)

    Pddt: Soy un viejo seguidor así que te recuerdo que quedo pendiente una segunda entrega de “Encurtidos de vegetales y hortalizas” de tu post de alimentos fermentados. No nos vayas a dejar en eterna espera eh 😛

    Pddta 2: Extraño tus posts en Vida Revolucionaria. Sin embargo, con todo lo que has publicado hasta ahora, es más que suficiente para empezar a inspirar a la acción. Gracias Marcos!
    Qué siga la Revolución!

    • Reply Raul octubre 21, 2018 at 11:37 am

      +1 compañero

    • Reply Jese Cuervo octubre 26, 2018 at 1:44 am

      En su defensa hay que decir que dijo que habría segunda parte pero nunca dijo cuando 🙂

  • Reply Vanessa octubre 21, 2018 at 7:20 am

    Excelente artículo. ¡Gracias por compartirlo!

  • Reply Fer octubre 21, 2018 at 8:06 am

    Sería genial ese segundo artículo que propones!

  • Reply Unay Casquero octubre 21, 2018 at 8:21 am

    Increible articulo Marcos. Qué hace pensar y es como comida buena para la mente. Además me encanta poder llevarme un par de libros al carrito de amazon para comprar y seguir aprendiendo. Esperando la segunda parte.
    Un saludo y gracias!

  • Reply Cristina Silvente octubre 21, 2018 at 11:05 am

    Marcos, imagino que lo que has expuesto son resúmenes del libro, y al resumir se dejan de lado matices. El segundo punto me parece peligroso, precisamente por estar en una sociedad que obvia lo emocional o se pretende un control de lo emocional. Soy psicóloga y trabajo en consulta con personas que están en proceso de duelo o han vivido alguna experiencia traumática, aunque también con algunos deportistas o personas que quieren cambiar de vida. Uno de los problemas que veo más a menudo es precisamente querer controlar lo que se siente. Me paso el día diciendo “lo que te pasa es normal ante una situación que no es normal”. Una vez aceptadas esas emociones, podemos indagar qué las alimenta y buscar maneras de encontrar bienestar. Minimizar lo que ha pasado, hacer creer que no es para tanto, intentar pensar en positivo, por lo menos así de pronto cuando acaba de pasar X, no sólo no ayuda sino que empeora el proceso. Primero es reconocer, aceptar, luego encontrarle un lugar y por último buscar estar mejor. Expertos en duelo a nivel mundial dicen que es necesario pasar por el dolor profundamente para poderte recuperar. No se trata de rebozarse en el dolor, es sólo aceptación. Las emociones no se gestionan, se sienten. Si hay mucho miedo, mucha ansiedad, seguramente no es sólo por algo puntual. Ojalá fuera tan fácil controlarlo con pensamientos en plan: “no me está atacando a mi”. Todas las personas tenemos mecanismos mentales que buscan la salud, pero a veces se necesita recuperarlos. No se puede hacer si se tapa. Si algo nos produce malestar no es porque sí y no es fácil con un pensamiento cambiarlo. Precisamente ahí está el problema. Las personas lo intentan, lo intentan y no pueden. Esto es mucho más complejo como para poderlo explicar en un comentario, pero estoy a vuestra disposición para explicarlo más. La mente humana es, por suerte, compleja (valga la redundancia) por eso las soluciones no son simples ni fáciles. Y también existen muchísimos factores que pueden influir. Estamos en una sociedad que huye del dolor, de la muerte y de los estados emocionales “negativos”, llorar parece que sea de débiles, cuando todo ello cumple su función. Ser fuerte mentalmente es saber que pueden pasar cosas malas, pero que se tiene la capacidad para buscar recursos y estar mejor. Y eso se construye desde la infancia a lo largo de la vida. En fin, ¡hablamos!

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario octubre 21, 2018 at 12:14 pm

      Hola Cristina,
      No debe confundirse analizar lo que sientes con tapar o suprimir lo que sientes. Lo primero es fundamental, lo segundo peligroso. Si te interesa profundizar busca información sobre terapias cognitivo conductuales, te puedo recomendar algunos libros, y se entenderá bien la diferencia.
      Se trata precisamente de lo que mencionas al final “Ser fuerte mentalmente es saber que pueden pasar cosas malas, pero que se tiene la capacidad para buscar recursos y estar mejor”. Es decir, si interpretas una emoción mala como “siempre me pasa lo mismo” y razonas a partir de ahí tienes un problema. Si exploras tu situación, y entiendes que es normal, y que otras personas pasan por lo mismo y que hay cosas que puedes hacer para mejorar tu situación, evitas caer en el peligroso racionamiento emocional. Y nadie dice que sea fácil, simplemente que hay respuestas que empeoran la situación (racionamiento emocional) y otras que la mejoran (explorar racionalmente las emociones).
      Y totalmente de acuerdo en que se construye desde la infancia, de ahí la importancia de enseñar estas herramientas a los más pequeños, en vez de decirles que sus emociones reflejan la realidad, cuando generalmente no es cierto.
      Y ojo, habrá sin duda ocasiones donde las emociones te alertan de situaciones de las que tu parte racional no es consciente, pero “fiarte” de tus sentimientos y asumir que siempre son ciertos no es buena forma de vivir

      • Reply Cristina Silvente octubre 21, 2018 at 6:44 pm

        Marcos, la orientación cognitivo-conductual es la orientación académicamente más extendida. Es mi formación de base (acabé la entonces licenciatura en el 94 😉). Completamente insuficiente para tratar la mayoría de problemas porque se queda precisamente en el cerebro racional (neocórtex) y no trabaja, o muy poco, con el cerebro emocional (sistema límbico) y mucho menos con el reptiliano (tronco del encéfalo, cerebelo, la parte responsable de nuestras respuestas fisiológicas). Cada vez hay más orientaciones e intervenciones que son integrativas de estos 3 cerebros y más evidencia científica que demuestra como reaccionamos ante situaciones que tienen un impacto emocional. Lee a Allan Schore, Peter Levine, Daniel Siegel…te recomiendo el libro “Curación emocional” de David Servan-Schreiber (es un libro divulgativo, fácil y asequible). Verás que concuerda mucho más con la filosofía que expones normalmente aquí y en las redes sociales que la cognitivo-conductual, ya que tiene en cuenta tanto observaciones y estudios que ya se hicieron, como la evolución, la alimentación, el ejercicio, los biorritmos. En Psicología hace años que también hay una revolución 😉.

        • Reply Marcos - Fitness Revolucionario octubre 21, 2018 at 7:12 pm

          Gracias Cristina, lo tendré en cuenta, pero te diría que la terapia cognitivo conductual también ha avanzado mucho, y no me encaja entonces tu comentario anterior sobre que recomienda “tapar” las emociones, ya que no va por ahí en absoluto.
          Sobre la aplicación concreta a la ansiedad me gustó mucho este libro
          “Cognitive Behavioral Therapy: 7 Ways to Freedom from Anxiety, Depression, and Intrusive Thoughts”, que seguramente comparte mucho con el que comentas. Personalmente veo esto un poco como las dietas, en el sentido de que distintas personas pueden responder mejor a distintos enfoques de tratamiento. Si te interesa, el propio libro de Haidt que menciono aquí profundiza también un poco en este tema. Y yo me apunto sumar algunos de tus libros a mi lista 🙂

          • Cristina Silvente octubre 22, 2018 at 11:14 am

            Je, je, si hubiera avanzado tanto cambiaría el nombre y no se quedaría con lo cognitivo y lo conductual. No quiere decir que sea mala o esté mal, es que queda incompleta. Si lo comparamos con el tema de la dieta o adelgazar, es como quedarse sólo en una dieta y obviar que hay otros factores como el metabolismo, la resistencia a la insulina, la microbiota, y las interacciones entre unos y otros. En un momento determinado, dentro de una intervención más profunza o amplia, puede tener cabida y funcionar muy bien una técnica cognitio-conductual, claro que sí. Por eso te ponía yo el acento en que ojo, porque muchos de los problemas que parecen nimios o emociones, sentimientos sencillos no lo son. Teresa Ramis más abajo comenta el tema que podría haber traumas emocionales más fuertes. Y sobre lo de tapar, en el momento en que desvías la atención, en cierta manera lo tapas (cambias un pensamiento por otro, pero si lo que lo alimenta, no lo trabajas, ahí queda y surge de otra manera). Quizá la palabra exacta es “evitar” (evitar contactar con lo emocional). No decidimos por lo racional, sino por lo emocional, y esto lo saben muy bien los publicistas y desde hace muchos años, que trabajan con equipos de psicólogos y sociólogos para hacer anuncios, diseñar la forma de un bote de mayonesa o el lugar del supermercado donde va el producto. Imagino que tanto el autor como tú habláis de temas cotidianos y sencillos, pero por desgracia a las personas les pasan cosas más graves y he querido puntualizar. Pero, insisto, topo cada día con las mismas ideas en consulta que si como sociedad tuviéramos otra cultura emocional, menos trabajo tendría. Siempre te leo con mucha atención e interés, pero este tema toca mi área de conocimiento y quería avisar. Bueno, espero tu segunda parte y volveré a dar caña con tu permiso 😉 . Gracias por responder!

          • Marcos - Fitness Revolucionario octubre 22, 2018 at 12:15 pm

            Bueno, es como decir que si la psicología hubiera avanzado tanto hubiera cambiado de nombre :’D. Aunque quizá debería llamarse psico-fisiología, porque estoy 100% de acuerdo en que la fisiología influye mucho sobre la psicología (y al revés), al final somos uno, y la depresión es tanto fruto de aspectos fisiológicos como psicológicos. Creo que estamos de acuerdo en casi todo, y quizá es tema de semántica, pero lo que pretendo explicar es que el racionamiento emocional es malo, y al igual que las emociones modulan nuestros pensamientos, los pensamientos también regulan las emociones. A su vez las emociones surgen muchas veces de creencias arraigadas, por eso para nada se trata de taparlas o evitarlas, repito que no va por ahí, sino de EXPLORARLAS, ver qué creencias hay detrás y analizarlas racionalmente. Esto cambia nuestros pensamientos y por tanto nuestras emociones/creencias. La evidencia de que esto funciona es muy grande (considerando la poca fiabilidad de la ciencia de la psicología en general y la crisis de la replicación actual), pero desde luego no digo que sea la única opción o la mejor para todos.

          • Cristina Silvente octubre 22, 2018 at 11:36 am

            Aquí te dejo un artículo que lo explica un poco mejor que yo, pero en inglés: https://www.psychologytoday.com/us/blog/conquer-fear-flying/201402/why-cbt-cant-regulate-anxiety
            Y ya lo dejo 😉

          • Marcos - Fitness Revolucionario octubre 22, 2018 at 12:21 pm

            Uf, es que da una visión muy simplificada, yo soy más de estudios, y hay un montón, incluyendo metaanálisis, algunos ejemplos para ansiedad/depresión:
            https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30300732
            https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3263389/
            https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4610618/

          • Cristina Silvente octubre 26, 2018 at 7:58 am

            Je,je, en eso estoy totalmente de acuerdo con que Psicología debería ser psicofisiología o similar. El cerebro no está aislado del cuerpo y cada vez hay más evidencia del contacto entre diferentes funciones entre cerebro/mente/fisiología. De hecho como Psicólogas no deberíamos obviar la inflamación, la tiroides, la microbiota…etc. Sobre los estudios, hay un cierto siesgo ya que, como te decía, lo cognitivo-conductual es lo académico y los que más investigan son los académicos. Ahora los clínicos están empezando a investigar más, pero es infinitamente menor el número de investigaciones con otras orientaciones teóricas. Te pongo aquí un ejemplo de un artículo divulgativo que expone esta opinión hablando del tratamiento del Trauma: https://www.psychologytoday.com/intl/blog/psychologically-minded/201711/selling-bad-therapy-trauma-victims. Te lo digo también porque a ratos me dedico a la investigación (Tesis Doctoral), que da para mil posts hablar de investigación en nuestro país, y cada uno investiga aquello que le interesa y no la verdad absoluta. Me vas a obligar a buscarte estudios, je, je! Yo también estoy convencida de que tenemos muchos más puntos en común, por lo que te leo , y que hablamos de casi lo mismo. Pero me gusta debatir 😉

  • Reply Miguel octubre 21, 2018 at 11:18 am

    Hay interés en esa segunda parte 😉

  • Reply Raul octubre 21, 2018 at 11:32 am

    Marcos gran artículo como siempre. Esperamos esa segunda parte!
    Sinceramente me gusta la claridad y humildad con que escribes cada artículo, directo y ameno, en un podcast tuyo se comentaba que se aprende mucho más siguiendo a profesionales de sus correspondientes campos en twitter que en toda la carrera, y es una verdad a media, ya que todo el mundo esta como loco por divulgar su conocimiento, novedades, estudios, etc….. pero explicar con humildad lo que uno sabe de manera que la otra persona aprenda, ¡eso si es difícil! Y tu lo consigues. Enhorabuena
    Respecto al post, me gustaría comentar que la salud emocional tiene mucho que ver con cosas tan sencillas como la alimentacion, dormir bien y profundamente, ejercicio…. quiero hacer hincapié en esto porque muchas veces se pretende curar problemas emocionales desde el punto de vista psicológico (ansiedad, depresión, etc) cuando lo único que necesita una persona es sentirse sereno para afrontar la vida y en eso tenemos más mano de la que pensamos. Si corregimos la base y nos sentimos mejor personalmente estaremos mejor preparados para ser mejores personas y actuar mejor.

  • Reply Viviana octubre 21, 2018 at 12:40 pm

    Genial como siemre. Esperando la segunda parte 🙂

  • Reply Carmen Alicia octubre 21, 2018 at 6:55 pm

    Gracias Marcos. Excelente!!!!!. Nuestra relación con los demás es parte fundamental para nuestra salud mental y física y también para colaborar a crear un mundo mejor . Estos escritos son pedagógicos ya que, como dicen en mi pueblo, nadie nace aprendido. Estos temas deberían ser impartidos desde la educación básica. Gracias.

  • Reply Javi octubre 21, 2018 at 8:52 pm

    Felicidades, Marcos. Como siempre.
    Soy profe de EF de secundaria y he vivido y trabajado en EEUU.
    La mentira número 2 está exacerbada allí. Aquí vamos por el mismo camino. La 1 y la 3 también. Pero creo que el cine y el imperialismo cultural que impone la nueva Roma, nos está metiendo de lleno en la mentira número 2. Es la que más veo en mis alumnos y por supuesto, sus padres.
    La generación blandengue les llamo yo.

  • Reply Teresa Ramis octubre 21, 2018 at 8:58 pm

    Gran artículo.

    “Algunos daños físicos y experiencias emocionalmente traumáticas sí son debilitantes y deben evitarse, recuerda que la dosis hace el veneno”

    Muy cierto, solo que a menudo los traumas emocionales más fuertes la persona no los elige, tampoco la dosis y la experiencia sobre el mismo es totalmente subjetiva. Podría resolverse esto, pero, claro habría que invertir en psicología.

    Esperando la segunda parte, Marcos. Gracias 😉

    • Reply Cristina Silvente octubre 22, 2018 at 11:27 am

      Totalmente de acuerdo, Teresa. Hay veces que hay muchas razones de peso para estar triste, enfadado o frustrado. Las emociones tienen su función. Las podemos acompañar y eso en sí ya es una ayuda. Si muere un familiar en un accidente no puedes administrar la dosis y lo lógico es que un torrente de emociones surjan después. ¿Cómo se supone que lo tengo que valorar subjetivamente? ¿Que la vida es muy bonita? Díselo a alguien con una pérdida así. La persona puede sentir miedo, sentirse sola y sentirse abrumada con toda la razón. La persona necesita que se respete eso. Luego ya se verá qué otras cosas más se pueden hacer.

  • Reply Caminante Sin Camino octubre 22, 2018 at 9:46 am

    Hola Marcos! Se pueden encontrar estos 3 libros traducidos al castellano? Gracias!!

  • Reply anikabe1 octubre 22, 2018 at 12:41 pm

    Marcos ¡Felicidades por tu artículo! Me encantan todos los temas que tocas, creo que son muy importantes, necesitamos encontrarnos en todos los ambitos para tener una salud optima. La parte mental es básica. Estaría encantada de que escribieras una segunda parte, muchas gracias de nuevo. Un besazo

  • Reply Eduardo octubre 22, 2018 at 12:47 pm

    Como siempre, genial. Mi voto por una segunda parte!!

  • Reply skanport octubre 22, 2018 at 1:37 pm

    Hola MAarcos, super interesante este post. Personalmente te agradecería muchísimo que escribieses una segunda parte. Gracias!

  • Reply Pablo octubre 22, 2018 at 6:34 pm

    Otro estudio para la peñita

    https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935118300355

    Martin Pall, desentrañando los mecanismos de los CEM (Campos Electromagnéticos) y sus efectos no termales.

    Apaga el wifi, se buen vecino 😉

    #ArtículosobreCEMya

  • Reply Héctor octubre 22, 2018 at 9:25 pm

    Muy interesante, espero la segunda parte del artículo, me he quedado con ganas de más.

  • Reply Eliam Delgado octubre 23, 2018 at 12:19 am

    Buena sesión de peluquería la de la niña de la foto!

  • Reply felipe 90 octubre 23, 2018 at 4:14 am

    sos un genio marcos la verdad… en pocas palabras resumiste la triste realidad de hoy en día, sobre todo en los últimos parrafos. un abrazo saludos desde uruguay amigo!! hace años que te vengo leyendo ya..

  • Reply Pedrens octubre 23, 2018 at 10:31 am

    Segunda parte ya! Jajaja. Gracias Marcos. Gran resumen!

  • Reply Luiz octubre 23, 2018 at 3:00 pm

    Muy interesante este post, no sabes si el libro se encuentra en español?? me interesaría leerlo completo.

  • Reply Inmaculada Borrego Troncoso octubre 23, 2018 at 9:05 pm

    Claro que me encantaría la segunda parte Marcos. Debemos racionalizar un poco nuestro mundo y no dejarnos llevar únicamente por nuestros sentimientos, de esta forma conseguiremos ver una vida más real. Muy de acuerdo. ¡Gran trabajo!

  • Reply Daniel octubre 23, 2018 at 9:09 pm

    Me uno al grupo que solicita una segunda parte¡¡¡¡
    Estoy ahora mismo leyendo Antifragil de Taleb y la verdad que es brutal, me apunto los otros libros para después. Un abrazo

  • Reply Manuel Rodríguez Burela octubre 23, 2018 at 11:04 pm

    No dejas de lado ningún aspecto de la salud humana. Gracias y felicidades Marcos.

  • Reply Ramón octubre 24, 2018 at 5:54 am

    Muy bien escrito el artículo y deseando leer la segunda parte.
    Creo que una de las claves para la inteligencia emocional es la educación emocional. Sin ella es difícil avanzar. Y está ausente en nuestra educación (reglada sobre todo pero muchas veces también en el ámbito social) y sociedad. También ayuda mucho la meditación u otras prácticas de “mirar hacia dentro” y no tanto hacia fuera.
    ¡Enhorabuena por el artículo!

  • Reply Adela Bravo octubre 24, 2018 at 8:40 am

    Síiiii, me encantaría saber que estrategias utilizas. Me gusta mucho saber sobre inteligencia emocional, pienso que es algo indispensable y asignatura que deberíamos tener desde pequeños…Espero segunda parte! Gracias Marcos <3

  • Reply Manuel octubre 25, 2018 at 4:55 pm

    Muy interesante, y por supuesto que me gustaría una segunda parte. Veo que es un tema atrayente para muchos!

  • Reply Jorge Viña octubre 26, 2018 at 9:16 am

    Hola Marcos, me gustaría preguntarte si pudieses orientarme, en base a tu opinión acerca de libros de biología, cuál puede ser uno de los más completos o que más te haya gustado? Muchas gracias, post genial, como todos los que haces, pero este realmente interesante en los tiempos que vivimos, un saludo!

  • Reply Fernando octubre 26, 2018 at 5:46 pm

    Pues no lo veo claro, porque frente a la comida industrial de mentira, propones comida natural, de verdad. Frente a los ejercicios repetitivos (especialmente con máquinas), propones ejercicios con movimientos naturales, de verdad. Pero después, pero frente a la tribu de verdad (la familia, los amigos, el barrio, tu país), propones que pensemos en la humanidad, y nos creemos tribus virtuales, un sucedáneo.

    Pues va a ser que no. Eso de identificarse con “la humanidad” es un chiste. Los universalistas europeos se identificarán con los que no son de su grupo, etnia, nación, raza, pero se engañan cuando creen que los otros lo van a hacer. Ellos tienen muy claro quién es de los suyos y quien no.

    • Reply Jaume noviembre 5, 2018 at 2:13 pm

      Totalmente de acuerdo con lo que dices, aunque no estoy seguro de que Marcos se refiriese al universalismo chupiprogre que tan de moda está. Es sensato y conoce bien la sociedad y cómo se organiza, pero en todo caso, es muy evidente que la tribu como la conocíamos está diluyendose hace tiempo, y eso a mi parecer es tremendamente negativo para nosotros, positivo para otros. Así que como al final hemos de mirar por nosotros, nuestra tribu y nuestra sociedad (que sea mejor o peor es la occidental), ya hay muchos que se dan cuenta, y que podemos apostar por un universalismo menos ingenuo, es decir, sin autodesturirnos.

  • Reply Inam octubre 27, 2018 at 7:45 pm

    Excelente artículo Marcos como todo lo que públicas. .. Enhorabuena!!

  • Reply Vanessa octubre 28, 2018 at 3:18 am

    Gracias Totales por este tipo de artículos y por el blog completo.

    • Reply Pablo octubre 29, 2018 at 10:43 am

      Sí, gracias. Solo falta, para que el blog sea perfecto, que hable de los CEM (Campos Electromagnéticos) artificiales y su efecto sobre la salud.

      https://vimeo.com/221492864 (Generación “Zapped”)

  • Reply Guillermo octubre 29, 2018 at 4:56 pm

    Muchas gracias por el artículo. Es un gusto leer acerca de la salud mental de manera tan importante como la física.
    Leí también Sapiens y me cambió la forma de ver el mundo a nivel sociológico.
    Hoy por hoy trabajo en la salud emocional a través de lecturas como “El poder del ahora”, y hay aprendizajes y avances realmente inspiradores; Si bien es un largo camino.
    Un abrazo fuerte

  • Reply María octubre 31, 2018 at 9:57 pm

    “Cuantas más interacciones diarias interpretes de manera hostil más sufrirás innecesariamente” esto hoy día es un auténtico problema debido a que todo el mundo se ofende por todo y todos pretenden que el mundo se adapte a ellos en los aspectos más absurdos e imposibles. Atrás quedaron los días de tener sentido del humor, entender la ironía y el sarcasmo, y saber qué es una sátira. Ni hablar de contar con una “tribu” en un sitio como internet, incluso en los grupos de amigos más cercanos y unidos, hay personas que se amargan por todo.

    Por cierto, primera vez que leo esas 3 mentiras. Durante toda mi vida he creído que lo que no te mata te hace más fuerte; que la mente debe primar sobre los sentimientos y que el bien y el mal son algo relativo y ambos necesarios para la existencia del equilibrio y la armonía.

  • Reply Rosa María Gamallo Torres noviembre 3, 2018 at 10:36 am

    Gracias Marcos por compartir tu sabiduría y opiniones. Hay algo que hace años tengo muy claro, NO TENEMOS DERECHO A JUZGAR A NADIE. Lo digo por las interpretaciones de sus acciones. Juzgamos sin saber las razones o los problemas por los que puede que esa persona esté pasando, todos somo víctimas de víctimas y seguramente nosotros habremos hecho también algún daño sin querer hacerlo, sin ser conscientes de ello. Incluso la gente con maldad tendrá su propio “infierno”. Desde luego no dejar que nos avasallen pero el modo en el que tú respondes hará cambiar también la actitud del interlocutor, para bien y para mal. Como dice el refrán “ofende quien puede y no quien quiere”.
    Un saludo a todos

  • Reply Pablo noviembre 4, 2018 at 1:34 am

    Excelente artículo Marco, desde hace un tiempo llevo pensando que para sentirme “BIEN” debo apoyarme en 3 pilares, cuerpo, alma y mente.

  • Reply Fran noviembre 9, 2018 at 5:12 pm

    Hola Marcos, me ha gustado tu artículo. Me parece que son buenos enfoques para situaciones cotidianas y que marcan unas pautas de comportamiento correctas. No obstante, en el segundo aspecto que has tratado, respecto al razonamiento emocional, creo que podrías ofrecer una visión más amplia porque me parece que dejas muchas situaciones fuera del conjunto que has tratado. Creo que puede interpretarse de esta parte que si tenemos una emoción determinada que nos produce un resultado “disfuncional”, debemos tratar de razonarla para encontrar el porqué esa emoción no tiene cabida o razón de ser. Pienso que buscar este tipo de soluciones a nuestras emociones es algo así como querer que la naturaleza sea caprichosa y que nosotros estemos eligiendo sentir alguna de estas emociones.
    Yo creo que las emociones están para sentirlas, eso lo primero. Teniendo claro, eso sí, que las emociones que no nos hacen sentir felices, no hay que evitarlas, pues forman parte de la vida. Decir, por ejemplo, que estamos mal por sentirnos tristes y que estamos bien por sentirnos felices es una manera de limitar nuestra aceptación emocional, pues con frecuencia lleva a evitar las emociones que nos hagan sentir “mal” y sustituirlas por emociones que nos hacen sentir “bien”. El hecho de poder aceptar las emociones que forman parte de nosotros nos lleva a conocernos mejor, y eso nos proporciona poder en nuestra en nuestra vida y en nuestra toma de decisiones.
    Por tanto, me gustaría plantear la idea de que hay muchísimos casos en los que las emociones tratan de comunicar algo y que el hecho de racionalizarlas puede enmascararlas temporalmente obteniendo un comportamiento “funcional”, pero creo que en ningún caso logrará erradicarlas si su base es una emoción intensa que sea necesario experimentar y comprender. De alguna manera, desde mi punto de vista, querer “cubrir” o sustituir una emoción dolorosa mediante un razonamiento de la misma es una estrategia limitada, aunque dependiendo del caso particular bien puede ser eficaz.

    Un saludo y un fuerte abrazo

  • Reply Alejandro Bueno noviembre 11, 2018 at 2:02 pm

    Me encanta cuando tambien sacas articulos sobre salud mental mas que fisicas. Creo que seria un buen punto que hables sobre el impacto de las redes sociales con el ser humano. Gracias 🙂

  • Reply Angel noviembre 13, 2018 at 11:49 am

    No está mal, pero es mas sencillo aún:

    La gente vive una gran mentira global de la cual emanan todas las demás mentiras como las aquí expuestas. Pero hay muchas mas y todas ellas conforman los valores que inculcan los dueños del sistema vigente a la sociedad: egoísmo, individualismo extremo, competencia salvaje, aporofobia y repudio del que catalogan como diferente bien sea por su raza, sexualidad, ideología, etc.

  • Reply Marcos noviembre 20, 2018 at 3:16 pm

    Interesante artículo Marcos y una forma muy concreta de abordar los temas. Gracias!

  • Reply Ariel diciembre 4, 2018 at 8:30 am

    Es un artículo muy interesante. Muchas gracias Marcos. Ello no obstante me gustaría apostillar en cuanto a la necesaria cautela que debe observarse hasta para lavarse los dientes. Me refiero a la atención que minimiza el mecanicismo. “Sed mansos como palomas y astutos como serpientes” reza una famosa y sabía frase. Está claro que es bueno eliminar los prejuicios a la hora de tratar con otras personas, pero sería muy conveniente recordar que quizá esa persona sí que tiene prejuicios contra nosotros. Por el hecho de que alguien sea extranjero, mujer, o de una etnia minoritaria, y le tratemos de igual a igual no debemos esperar reciprocidad. Idealizar a alguien es hacerle un flaco favor a esa persona y a nosotros. Poner unos límites sanos es una cuestión de respeto a nosotros mismos y a los demás.

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