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Dieta Paleolítica: ciencia, mitos y errores de sus detractores

“La gente teme lo que no entiende” –  Andrew Smith

Nunca me gustó el nombre de Dieta Paleolítica, y prefiero hablar de nutrición evolutiva. Pero independientemente de mis preferencias, paleodieta es el nombre con el que se refieren a ella en muchos medios, así que seguiremos el juego.

Entre sus detractores se repiten una serie de críticas, causando confusión entre los seguidores de este tipo de alimentación. Rebato a continuación algunas de las críticas más típicas.

Mito 1: No está basada en ciencia

La mayoría de avances científicos tienen su origen en la observación, y la dieta paleolítica no es una excepción. Los restos fosilizados de nuestros ancestros reflejan cómo la agricultura perjudicó nuestra salud. Perdimos altura y nuestro cerebro se hizo más pequeño (detalle). Los restos neolíticos reflejan más signos de malnutrición, como anemia, y más problemas bucales, como caries (estudio, estudioestudio).

Las investigaciones en sociedades cazadoras-recolectoras contemporáneas muestran una prevalencia muy baja de las enfermedades occidentales. A pesar de carecer de medicina moderna, apenas hay casos de diabetes, enfermedad cardiovascular, hipertensión, depresión, alergias, miopíatrastornos autoinmunes, cáncer, artritis, insomnio, demencia o dolor de espalda. Para ellos, son enfermedades raras (estudio, estudioestudio, estudio, estudio).

Investigaciones de Staffan Lindeberg en Kitava

A partir de estas observaciones, se plantea una hipótesis: Las enfermedades modernas son en gran parte el resultado de una incoherencia evolutiva. Surgen por las diferencias entre los estímulos que esperan nuestros genes y los que reciben en el mundo moderno. Regresar por tanto a una alimentación más similar a la de nuestros ancestros, debería mejorar nuestra salud.

Como dice esta revisión de Yale: “Podemos decir, sin debate o conflicto, que la dieta nativa de cualquier especie es claramente relevante para su selección de alimentos. “Los parques zoológicos no alimentan a los animales a partir de ensayos clínicos controlados y aleatorizados, sino basándose en lo que come esa especie en su estado natural. Que el hombre sea la única especie para la que su dieta nativa sea irrelevante desafía la razón, y hay buenos motivos para examinar al menos la base de nuestra alimentación paleolítica. Hay observaciones sólidas en la literatura antropológica para seguir estos principios”.

Método científico aplicado a la Dieta Paleolítica

Pero la ciencia no puede aceptar ninguna hipótesis, por plausible que parezca, sin experimentos que la contrasten. Por suerte, estos experimentos existen, en forma de ensayos clínicos en humanos y metaanálisis. Resumo algunos de los estudios sobre los beneficios de la dieta paleo:

  1. Mejor control de glucosa y mayor pérdida de centímetros en cintura que una dieta mediterránea (estudio).
  2. Mejores resultados en pérdida de peso, control de glucosa y perfil lipídico en diabéticos que la dieta oficial para esta enfermedad (estudio, estudio).
  3. Mayor reducción de indicadores de riesgo coronario que la dieta propuesta por la Asociación Americana del Corazón (estudio).
  4. Pérdida del 49% de la grasa hepática en mujeres con obesidad y menopausia, además de mejorar triglicéridos, presión arterial y sensibilidad a la insulina (estudio).
  5. Mejora en sensibilidad a la insulina y regulación a la baja de genes acumuladores de grasa (estudio).
  6. Efectiva en la pérdida de peso y reducción de presión arterial (estudio).
  7. Mayor reducción en los síntomas del síndrome metabólico que las dietas basadas en recomendaciones oficiales (metaanálisis).
  8. Reducción de riesgo de adenomas colorrectales (estudio).
  9. Mejora en la microbiota intestinal (estudio).
  10. Reducción en indicadores de inflamación de bajo grado y estrés oxidativo (estudio).
  11. Mayor pérdida de peso que recomendaciones oficiales de Australia (estudio).
  12. Mayor reducción de la inflamación y pérdida de grasa que una dieta “prudente” en mujeres con menopausia (estudio).

La dieta paleolítica produce casi siempre pérdida de peso, en buena parte por su poder saciante (estudio, estudio, estudio). A priori esto es un beneficio añadido, pero no permite identificar qué parte de los beneficios se debe a los alimentos y qué parte simplemente a la pérdida de peso. Para aislar el efecto, este estudio controlaba calorías, y aún sin pérdida de peso se observaron mejoras metabólicas, de perfil lipídico, sensibilidad a la insulina y presión arterial.

Algunos cuestionan su seguridad a largo plazo, pero tenemos también un estudio de intervención de dos años de duración, confirmando su efectividad y seguridad (estudio). Sin contar con los 200.000 años de pruebas previos a la agricultura.

Algunos estudios van más allá, analizando el efecto de regresar a un estilo de vida ancestral, por períodos que van de pocos días a varias semanas. Vivir en un entorno natural, con dieta paleolítica pero también más actividad física, solayunos intermitentes y exposición a frío y calor, produce rápidas mejoras en todos los indicadores de salud (estudioestudioestudio).

Alguien podría argumentar que en estos últimos estudios hay muchas variables de confusión, impidiendo establecer la contribución concreta de la dieta. Y sin duda tendría razón, pero el principio básico sería el mismo: nuestros genes se expresan con mejor salud en presencia de ciertos estímulos a los que están mejor adaptados (detalle, detalle). Necesitamos comida real igual que necesitamos actividad física, sol, conexión social, ayunos y naturaleza.

Tampoco es una idea nueva. Hace casi 2.500 años que Hipócrates hizo esta afirmación: “Las enfermedades no surgen de la nada. Se desarrollan por pequeños pecados diarios contra la naturaleza. Cuando suficientes pecados se han acumulado, las enfermedades aparecen de repente“.

Mito 2: Es muy baja en carbohidrato

La dieta paleolítica prescribe alimentos, no macronutrientes. Puedes seguir una dieta paleo con muchos carbohidratos o sin apenas carbohidrato.

Aunque el consumo promedio de carbohidrato en las poblaciones estudiadas se sitúa entre 30 y 40%, hay varios casos extremos (detalle). Los habitantes de Kitava consumían un 70% de carbohidrato, mientras que para los Inuit este macronutriente representaba menos de un 10% de sus calorías. Cuanto más lejos del ecuador, menos carbohidrato consumíamos.

Carbohidrato según latitud

Uno de los grandes errores de las recomendaciones actuales es asumir que existe un porcentaje de carbohidrato ideal para todo el mundo (50-60%), independientemente de sus genessensibilidad a la insulina o nivel de actividad física. Evolutivamente no tiene ningún sentido.

Además, nuestra ingesta de carbohidrato variaba según la temporada. Comíamos menos verdura y fruta por el invierno que por el verano. Por eso recomiendo incorporar algún ciclo de cetosis, recargar durante fases hipocalóricas y aprender a periodizar el carbohidrato.

Mito 3: Es muy alta en carne

Tampoco es cierto. Todas las sociedades ancestrales conocidas comían carne, pero también otros productos animales, desde huevos a insectos. En el contexto de una buena dieta, la carne es un gran alimento, saciante y con alta densidad nutricional, pero no tiene nada especial que no puedas reemplazar.

Y la mayoría de sociedades consumían además gran variedad de vegetales, tubérculos, frutos secos y frutas, superando en algunos casos el 70% de las calorías totales (detalle).

Variación de productos animales vs. vegetales de distintas tribus

Mito 4: Vivían muy poco

Algunos consideran que la nutrición de nuestros ancestros es irrelevante porque morían muy jóvenes. Asumen que gracias a la agricultura se elevó nuestra esperanza de vida, pero la realidad es distinta.

Se estima que nuestros ancestros vivían 33 años de media en el Paleolítico, principalmente por la alta mortalidad infantil. Si sobrevivían la pubertad, la esperanza de vida se elevaba hasta los 54 años (detalle).

Un buen chiste, basado en una falsa creencia 🙂

Al contrario de lo que muchos creen, durante el Neolítico la esperanza de vida cayó, por una peor alimentación y mayor infección.  Dietas basadas en cereales no eran solo menos nutritivas, eran más arriesgadas. Cuando la cosecha fallaba, la hambruna llegaba.

Incluso a mediados del siglo XIX, la esperanza de vida en varias ciudades inglesas era menor que a finales del paleolítico (detalle). La mortalidad infantil seguía igual, las infecciones eran devastadoras, la falta de higiene aterradora y los avances médicos escasos. En el siglo XX, sin embargo, la esperanza de vida se duplicó en pocas décadas, gracias principalmente al alcantarillado público y al progreso de la medicina.

En todas las poblaciones cazadoras-recolectoras existen individuos de edad avanzada, demostrando que los efectos protectores de una dieta paleolítica se extienden mucho más allá de la etapa reproductiva (detalle).

Un ejemplo reciente es el estudio publicado en The Lancet sobre los Tsimane de Bolivia. Los investigadores analizaron la salud cardiovascular de individuos de avanzada edad (más de 75 años). Solo el 8% de estos ancianos mostraba indicios de enfermedad cardiovascular, cinco veces menos que en la sociedad industrial. El individuo de mayor edad tenía 94 años, con una salud cardiovascular equivalente a la de un adulto occidental de 50 años. En resumen, el estilo de vida te protege más que las estatinas, independientemente de tu edad.

Niños Tsimane preparando el “desayuno”

Mito 5: No existen alimentos paleo

Según los críticos, hemos modificado tanto los alimentos en los últimos 10.000 años que no tiene sentido hablar de alimentos paleolíticos. Y en parte es cierto. La modificación genética no es nada nuevo, y la perfeccionamos desde mucho antes de los primeros asentamientos.

Los perros son lobos genéticamente modificados, obtenidos a través de la constante selección de los individuos más dóciles y amigables de cada generación. Y lo mismo hicimos con los alimentos.

Alimentos salvajes vs. domesticados

Pero eso no contradice el argumento evolutivo, lo confirma. Múltiples estudios indican que los alimentos salvajes tienen más densidad nutricional que los domesticados (más detalle). Unos arándanos del bosque aportan más nutrición que unos de invernadero (estudio), pero estos últimos serán siempre mejor que unas galletas.

La lógica es la misma: cuanto más cercano sea un alimento a lo que nuestros genes se han adaptado durante miles de años, mejor.

Podríamos hacer la misma analogía con la actividad física. Caminar o entrenar en la ciudad es menos beneficioso que hacerlo en la naturaleza (estudio, estudio), pero es mucho mejor que estar sentado. Y lo mismo con nuestra comida.

Mito 6: No sabemos exactamente qué comían

La interpretación de los restos fósiles no es sencilla, pero si combinamos la información que nos dan los huesos, con los estudios de sociedades cazadoras-recolectoras contemporáneas, la foto final deja poco espacio para la imaginación. Sabemos bastante bien lo que comían.

Siempre quedarán pequeñas lagunas e incertidumbres, pero lo realmente importante no es lo que comían, sino lo que no comían. No bebían Coca-Cola ni desayunaban cereales de colores. No hacían snacks con donuts ni doritos. No conocían los aceites industriales ni los productos light.

Lo realmente importante es lo que no comían

Eliminar lo malo es más importante que añadir lo bueno. Las sociedades que preservan sus dietas tradicionales mantienen su salud, independientemente de su predilección por unos u otros alimentos. Pero siempre que la comida industrial se infiltra en una sociedad, aumenta la enfermedad.

Mito 7: Es una dieta milagro

Antes de rebatir este punto, debemos ponernos de acuerdo en el significado del término dieta milagro. Tomemos por ejemplo los criterios de la FEDN o Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas (detalle). De los 16 puntos que establecen para identificar una dieta milagro, y según mi criterio, la dieta paleolítica cumpliría tres (en verde).

Veamos cuáles son:

  1. Prohíbe el consumo de un alimento o grupo de alimentos. Según este criterio, cualquier dieta que proponga eliminar donuts y nocilla es una dieta milagro.
  2. Contiene afirmaciones que contradicen a colectivos sanitarios de reputación reconocida. Es una forma de etiquetar como “milagro” cualquier propuesta que se salga de lo oficial. Y sin embargo, la única forma de avanzar científicamente es cuestionando los consensos de los expertos. En las últimas décadas se han confirmado por ejemplo los errores que se cometieron con el miedo a las grasas o el colesterol. Una perspectiva evolutiva hubiera evitado todo el daño realizado. De hecho, varios de los estudios que vimos previamente comparaban la dieta paleo con prescripciones oficiales, ganando en todos los casos el enfoque Paleo. Y los ensayos clínicos representan una evidencia de más calidad que los consensos de expertos.
  3. Contienen listados de alimentos buenos o malos. Es una extensión del primer punto. El dogma oficial nos dice que no hay alimentos buenos ni malos, y que todo cabe en una dieta equilibrada. Evidentemente nadie se va a morir por comer un producto procesado de vez en cuando, pero es mucho mejor verlo como un alimento malo a evitar que un alimento neutro a moderar. Además, el concepto de moderación es muy ambiguo. Ninguna línea clara separa la moderación del exceso, y la transición es tan gradual que nos engañamos con facilidad. Esta ambigüedad permite a las instituciones aceptar como patrocinadores empresas de alimentos industriales.

En resumen, la dieta paleolítica contradice los puntos de la FEDN que menos sentido tienen.

Mitos del bando Paleo

Dicho todo esto, repito que no me gusta el término Paleo. Primero, porque es una marca registrada por su creador, Loren Cordain. Y segundo porque puede sonar a prescripción definitiva, cuando debería interpretarse como una plantilla de partida. Es precisamente lo que propongo en mi programa de nutrición.

La adopción dogmática de la dieta paleolítica estricta ha generado también muchas ideas equivocadas. Pensar que no hemos seguido evolucionando durante el Neolítico o que cualquier alimento moderno representa un veneno es igual de equivocado que pensar que la evolución es irrelevante para nuestra nutrición.

En la segunda parte exploraremos los mitos comunes entre los defensores más acérrimos.

Si me he dejado algo, añádelo en los comentarios 🙂

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79 Comments

  • Reply Antonio Fajardo diciembre 9, 2017 at 12:39 pm

    Este artículo me ha venido como anillo al dedo. Necesitaba contrarrestar el argumento de “se morían antes” 😀

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario diciembre 9, 2017 at 7:37 pm

      Un clásico, sí :).

      • Reply Juan diciembre 10, 2017 at 3:32 pm

        Hombre entre los 33 años de vida media o los 54 de los pocos que llagaban a abuelos, y los cerca de 90 de media de la España del siglo XXI va un trecho. Y no sé que contrarresta el argumento. Que no todo es por la dieta, ¡por supuesto! Que a mediados del siglo XIX en las ciudades inglesas morian como moscas, ¡de acuerdo! Y aquí si era importante la malnutrición de niños y adultos que pasaban 18-20 horas trabajando en minas o fábricas por una miseria, más el hacinamiento, la falta de higiene, etc. Ahora bien, el artículo de Marcos es bueno y bien articulado. Con sus lagunas como es comprensible, pero consistente

        • Reply Pedro diciembre 13, 2017 at 6:33 am

          Es verdad que la esperanza de vida en España es de las más altas del mundo, pero qué clase de vida es? La inmensa mayoría de nuestros ancianos parece que sobreviven a base de ultramedicarse, por supuesto sin seguir ningún tipo de hábito de vida activa, con altísimos índices de prevalencia de enfermedades degenerativas y sin aportar ese grado de sabiduría que la tradición asignaba a la edad avanzada. Alguna vez habéis ido a un Centro de Salud y os habéis fijado en la edad de la mayoría de los pacientes? Personalmente, creo que es mejor vivir 70 años (o incluso menos) disfrutando de salud , energía y cordura que 90 como un trasto viejo.
          Saludos.

          • Antonio Fajardo diciembre 26, 2017 at 1:08 pm

            “Sin aportar ese grado de sabiduría que la tradición asignaba a la edad avanzada”.

            No puedo estar más de acuerdo. La tercera edad actual en general (hay honrosas excepciones) no aporta esa sabiduría que se le atribuía en el pasado. Para prueba, los tres jubilados entrevistados la semana pasada en La Sexta Noche 😀

          • Joaquín Guillermo Pérez Egea enero 4, 2018 at 2:09 pm

            No sólo van a base de pastillas y casi sin poder andar o con una falta de movilidad increíble, también enfermedades como el Alzheimer o la demencia senil se abren cada vez más camino entre nuestros mayores… Personalmente tengo dos casos así, uno ya fallecido y la otra en activo, y pensar que su alimentación ha podido ser un factor importante me da mucho coraje. Como bien decís antes se tenía a la tercera edad como sabios y ahora… Ahora son esos pobres ancianos que ya no pueden valerse por sí mismos… Y da mucha lástima.

    • Reply Jorge diciembre 10, 2017 at 10:53 am

      Con la agricultura y la ganadería llegaron las infecciones. Esto y las guerras incrementaron enormemente la mortalidad. Achacarlo al cambio de dieta es tendencioso.

      • Reply Marcos - Fitness Revolucionario diciembre 10, 2017 at 12:15 pm

        Menciono explícitamente las infecciones y las hambrunas por fallos en la cosecha. No está claro que hubiera más mortalidad por violencia en el neolítico (porcentualmente). Como indico, es una suma de factores: peor alimentación (que explica el aumento de caries, anemias etc.), más infección y riesgo de hambruna

        • Reply Jorge diciembre 10, 2017 at 9:33 pm

          Pero es que no era solo agricultura. También había ganaderia. Y tener ganado era mucho más seguro que salir a cazar.
          Y además se accedió a la leche, un alimento excelente para quien la tolera.

          • Abel Fincias diciembre 11, 2017 at 8:58 am

            Costó adaptarse a la leche de otro animal, al igual que a los cereales, y seguro que antes serían mucho menos perjudiciales!

      • Reply andreu diciembre 16, 2017 at 10:08 pm

        En épocas pretéritas se morían antes por culpa de las infecciones y contagios derivados del no tener agua, agua no potable, no ducharse….
        Pero a día de hoy, nos morimos por culpa de las inflamaciones y enfermedades autoinmunes, provocadas por nuestro estilo de vida: ansiedad, estres, alimentación altamente farinacea y azucarada

  • Reply Angel diciembre 9, 2017 at 12:51 pm

    Muy bueno Marcos, me quedo sobre todo con el punto de los carbohidratos. Claro que es posible seguir una dietadieta evolutiva alta en hidratos, simplemente consumiendo más tuberculos y fruta. Lástima que en el mundo fitness aun sigamos con el arroz y la pasta como si fueran la panacea…
    Supongo que en la segunda parte entrarás más en detalle. La espero ansioso.
    Un saludo y enhorabuena.

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario diciembre 9, 2017 at 7:38 pm

      Gracias Ángel, tocaremos esos temas en la segunda parte 🙂

    • Reply CRISTIAN diciembre 16, 2017 at 2:30 pm

      Tener ganado era mucho más seguro que salir a cazar y también mucho más peligroso en términos de contagios de enfermefades y de epidemias en diferentes asentamientos y tribus. Y la leche es un buen alimento a quien la tolera a día de hoy, pero hace diez mil años dudo que muchos la tolerasen, añadiendo también los peligros que conlleva la leche cruda.

  • Reply Miguel diciembre 9, 2017 at 1:29 pm

    Espero con ansia tu nuevo artículo jeje, pinta super interesante. Reconozco que me encanta el pique dieta paleo- otras dietas (como la mediterránea)…. De acuerdo contigo, hay que huir de dogmas, pero si que es verdad que los ultraprocesados cuanto más lejos mejor… Otros puntos como leche, cereales integrales (de vez en cuando… sin ser de colorines jeje) carnes rojas, legumbres, grasas saturadas… se pueden discutir y en mi opinión no están tan claros debido a la gran variabilidad interindividual, pero el consejo que das que más me gusta… fuera los ultraprocesados, aprende a cocinar y tendrás el 80% hecho con el 20% del esfuerzo.

    Un saludo maestro

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario diciembre 9, 2017 at 7:40 pm

      Exacto, ahí tienes como dices el 80%. Y que conste que no soy de piques, jaja, pero de cara a tomar alguna dieta como plantilla de partida, le veo más sentido a empezar con un enfoque evolutivo, más universal, que basarse en la dieta mediterránea, que a alguien de Perú o Noruega les sonará absurdo

  • Reply Axel diciembre 9, 2017 at 2:44 pm

    Excelente post marcos ! Saludos de Mendoza Argentina

  • Reply Carlos diciembre 9, 2017 at 3:02 pm

    Te felicito Marcos muy esclarecedor como siempre!!!
    El que mas escucho de los mitos es el n°4 reduciendolo en una frase “Sigue la dieta paleo, si quieres vivir 33 años”

  • Reply Darwin diciembre 9, 2017 at 4:10 pm

    Excelente artículo, como siempre bueno, gracias y como el resto de la “tribu” espero la segunda parte.
    Saludos desde Uruguay.

    • Reply Darwin diciembre 9, 2017 at 4:12 pm

      El “bueno” es un modismo local, no hace referencia al artículo en sí, sino que la intención es reafirmar el concepto de “excelente”. Aclaro, porque al leerlo publicado suena medio raro…. 😉

  • Reply abel henarejos almagro diciembre 9, 2017 at 4:52 pm

    Resulta interesante observar el efecto que tienen estas sociedades cazadoras-recolectoras cuando se occidentalizan, Nauru es un buen ejemplo con un 90% de obesidad entre sus habitantes. http://www.soitu.es/soitu/2009/09/30/salud/1254306818_213462.html

  • Reply Carmen diciembre 9, 2017 at 7:46 pm

    Lo mejor que me ocurrió en la vida, después de tantos fracasos con decenas de dietas, con esta logré los mejores resultados, muy agradecida siempre!

  • Reply Ricardo diciembre 9, 2017 at 11:04 pm

    Marcos me he leído el plan revolucionario y la verdad me ha encantado pero leyendo a otros nutricionistas ” actualizados” tengo alguna duda en algunos planteamientos. Por ejemplo Aitor sanchez de mi dieta cojea q fue invitado en la radio de fitness revolucionario, hace mucho hincapié en el consumo de legumbres e insiste en que no hay ningún estudio que relacione un mayor consumo de legumbres con alguna enfermedad… Por tu parte las legumbres, tú no las recomiendas comer con tanta frecuencia…

  • Reply Hugo diciembre 10, 2017 at 12:10 am

    El artículo no me ha parecido bueno.
    Se está mezclando el evitar todo lo malo que ya conocemos de una dieta “occidental moderna” con ensalzar la dieta “paleo” basados en observaciones de una población obviamente reducida-la de los que siguen está dieta- durante un período poco significativo -a menos que queramos afirmar que menos de un lustro de experiencias es significativo-.
    Esto no es una crítica general al fitness revolucionario, que me parece excelente, si no a este artículo en particular, que creo que adolece de algunas generalizaciones o conclusiones forzadas como las que le cuestiona a los detractores de la dieta paleo.
    Saludos!

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario diciembre 10, 2017 at 11:31 am

      Gracias por el comentario Hugo, no intenta ensalzar, sino rebatir argumentos que considero equivocados. ¿Por población reducida te refieres a toda la humanidad durante 200.000 años? 😉

      Dicho esto, comento al final que hay también ideas equivocadas en el bando paleo, que las trataremos en la segunda parte

      • Reply Marco diciembre 10, 2017 at 7:01 pm

        Gracias Marcos por tu trabajo que nos ayuda a sistematizar, entender y aplicar principios basicos para la salud. Sirva esta apreciacion para apoyar mas los argumentos q presentas. Nuestra especie parece q es mas antigua: de 300000 a 350000
        🙂 ‎https://www.google.es/amp/s/amp.elmundo.es/ciencia-y-salud/ciencia/2017/06/07/5937e81b22601d907b8b45b5.html

  • Reply Estefanía diciembre 10, 2017 at 12:23 am

    Por un tema de salud, me recomendaron seguir la dieta paleo, más algunos medicamentos. La hice un tiempo, hasta que otro médico me hizo nuevas pruebas y me dijo más bien que no podía ser tan radical con la alimentación (quedé prácticamente como cervatillo comiendo hierbas). ¡Hay aún mucha contradicción entre los mismos doctores! Ahora, trato de documentarme un poco más e ir de manera pausada. Esperaré la segunda parte del tema para seguir aprendiendo. Saludos cordiales. ✌😃

    • Reply Rebeca Helguera ponce diciembre 10, 2017 at 2:08 pm

      Yo hago una dieta paleo y no me parece nada radical, ni me limito a comer hierbecitas. Tal vez el problema no sea la dieta paleo, sino entenderla bien y hacerla correctamente.
      Y el mes pasado me hicieron el reconocimiento médico del curro, y la analítica y todo lo demás, perfecto.

  • Reply Vir diciembre 10, 2017 at 6:16 am

    Gracias Marcos! Cristalino como siempre! Aprovecho para pedirte ( si es que no lo has hecho ya 😬, y se me ha escapado, tu opinión sobre la paleo vegana y sobre la paleovedica .
    Intuyo la respuesta, pero me interesa mucho tu punto de vista. Gracias y aunque queden días Feliz Navidad! 🎄

  • Reply Fer diciembre 10, 2017 at 7:50 am

    Fantastico Marcos. Deseando leer la segunda parte 😊

  • Reply Lola diciembre 10, 2017 at 8:15 am

    Por los dibujos con los que comentas el artículo no sé cómo se reprodujeron, pues no había mujeres.

  • Reply jaume bartres diciembre 10, 2017 at 8:18 am

    Al final todo son modas y vender algo , todo es más sencillo, comer sano no es tan complicado y no tenemos que ir a nuestros ancestros ,……al igual que en el mundo del fitness el paleo trainning …….. está bien mirar hacia atrás para ver que hicimos bien y hemos dejado de hacer , pero son ridículas algunas de las propuestas de dicha actividad física , para no decir contraproducente para muchos perfiles de personas. Pero ya vendrá en su dia la dieta griega o romana……

  • Reply Ramón Vide diciembre 10, 2017 at 8:20 am

    Bueno yo he intentado en un par de ocasiones una dieta anabolica ( proteínas y grasas cinco días a la semana y dos de carga de hidratos) (ya se que no es lo mismo pero parecida….) y la he abandonado.
    – Falto de energía, los primeros días ilusionado por los posibles resultados te lo tomas con mucho entusiasmo, los entrenamientos son cortos e intensos, pero no mueves peso (un poco frustrante).
    – Sensación de que tu cuerpo no funciona correctamente, en mi caso sientes molestias que dice que algo no va bien (no sirve de nada ir al médico porque te va a decir que es consecuencia de está dieta insana) así que por precaución la abandone.
    – y no me arrepiento y recomiendo (bajo mi punto de vista y no soy médico, cada cual sea responsable de sus decisiones y no mis recomendaciones). En mi caso la hice dos veces, una duración de 7 a 10 días y con un descanso de unos 15 días por medio. Beneficios se baja mucho volumen (en mi caso tenía bastante volumen abdominal) es posible que mucho sea líquido ya que ves como te quedas sin músculos marcado pero sin músculos. Una vez abandonas este tipo de alimentación vuelves a introduce hidratos progresivamente o racionandolos vuelves a adquirir tu estado normal, para mi lo mejor de todo es que tu organismo aprende a discernir que tipo de alimento ingieres, es decir si solo comes proteínas notas como que te falta hidratos y viceversa.
    Según el doctor Mauro Di Pascuale el autor del libro dieta anabolica, las enfermedades que se les achacan a este tipo de dietas no vienen generadas por la dieta sino por otros factores como beber fumar o falta de ejercicio y no a la dieta.
    Mi sensación personal es que necesitamos todos los nutrientes, y lo sensato sería ciclar en función de lo que busquemos Funcionalidad, Estética, o ambas a la vez.
    Saludos

    • Reply Irene diciembre 11, 2017 at 8:40 am

      El cuerpo necesita más de 5 días para conseguir la energía de la grasa en vez de de los carbohidratos si es a lo que está acostumbrado. Debes pasar por un periodo de adaptación de al menos un mes y ya desde ahí hacer los ciclados. Es normal que con tan poco tiempo sientas que no va bien. Busca información de la dieta cetogenica. Muy importantes los electrolitos en los primeros días. Suerte!

  • Reply Cristòfol Talaveron Planas diciembre 10, 2017 at 8:26 am

    Cuando hablas de aceites industriales te refieres a los aceites de oliva de primera prensada en frio, supongo que no pero no me queda claro, muchas gracias

  • Reply Manu diciembre 10, 2017 at 8:44 am

    ¡Increíble artículo!

    Me ha gustado mucho la referencia a las dietas milagro. En esta sociedad todo lo que se sale de la norma está mal visto y es tachado de peligroso. Pero como bien dices, ir contra la norma es la única forma de (r)evolucionar.

    Hace años yo mismo estaba en contra de la paleodieta, soy corredor de ultrafondo y me parecía una locura bajar tanto los hidratos (mito 2), pero me seguí informando y empecé a ver la coherencia. Me compré un libro del señor que registró la marca, escrito en colaboración con un reconocido entrenador de ciclismo y triatlón americano, y empecé a cambiar el chip.

    Y ahora una pregunta, ¿dieta paleolítica para intolerantes a fructosa y problemas con DAO? Tengo este problema en casa y me vuelvo loco en la cocina y con la cesta de la compra. ¿Con tu libro El Plan Revolucionario puedo adaptar la dieta a esos problemas?

    ¡Muchas gracias!
    Un abrazo
    Manu

  • Reply Raquel Padilla diciembre 10, 2017 at 8:52 am

    Muy interesante, muchas gracias.
    Soy totalmente novata en este tema y me está gustando mucho, me choqué con estos artículos buscando dietas para adelgazar y reducir los efectos de la menopausia y la artritis. Todavía no se como empezar. Pero estoy en ello. Gracias

  • Reply Rosa Maria Gamallo Torres diciembre 10, 2017 at 9:17 am

    Yo hecho siempre de menos alguna entrada al blog donde se explique si hay diferencias en la alimentación a seguir cuando una mujer está con la menopausia o esterilizada. Supongo que el organismo no funciona igual y de esta forma la alimentación a lo mejor no debería de ser la misma.
    Gracias

  • Reply Gastón diciembre 10, 2017 at 9:22 am

    Marcos, te sigo hace unos 5 meses. Los Podcasts son muy buenos.
    He cambiado mis hábitos alimenticios y empece con la calistenia (ahora mismo mas centrado en las anillas ) …. TODO HAN SIDO BENEFICIOS desde entonces. Muchas gracias.

  • Reply María diciembre 10, 2017 at 10:01 am

    Buenas Marcos, en realidad es una pregunta para la radio pero no tengo el ios11 y no puedo hacerla por móvil.
    Aprovechando el post de alimentación , te comento: tengo una lesión y no sé si me va a llevar un par de meses que me impide llevar mi rutina habitual (es una lesión a nivel cervical, acompañada de vértigos pérdida de fuerza, espasmos… y es peligroso que siga el programa, que por cierto estaba siguiendo el de Guerrera Espartana en final de fase 2.
    La cosa es que, aunque pretenda moverme y hacer algo de ejercicio dentro de mis propios límites, los que requieren un control isometrico muy preciso de toda la columna como son los ejercicios en barra y con altas cargas, ahora quedan algo lejos para mi al menos hasta que recupere, me gustaría saber si:
    – sabes de nutrición necesaria para reducir al máximo la pérdida de masa muscular que he conseguí (he leído de hecho que precisamente una alta en proteinas de alto valor biológico y grasas, bajando los hidratos es la mejor opción)
    – qué opinas del colágeno hidrolizado para apoyar la regeneración ligamentosa
    -Y si crees que el que entrenamiento oclusivo podria ser una opción interesante para mí en esté momento.

  • Reply Manuel diciembre 10, 2017 at 11:18 am

    Gracias por este chorro de información bien documentada. Compartir entre mis alumnos para que estén mejor informados.

    • Reply Manuel diciembre 10, 2017 at 11:19 am

      Ya estoy contando los días para la segunda parte.

  • Reply Rubén López diciembre 10, 2017 at 1:33 pm

    Gran aporte, como es habitual.
    El problema lo tenemos con la etiqueta paleo. El término Alimentación Evolutiva lo define, sin lugar a duda, mucho mejor, pero es más complicado de entender y goza de menos marketing. El concepto se asimila con facilidad cuando se aplica una frase que me encanta: “no te comas algo que tu abuela no reconocería como alimento”. Fácil, ¿no?
    Por otro lado, quitar o poner alimentos según ciertos criterios (que supongo abordarás en la segunda parte), es peligroso como poco. El ejemplo es el de las legumbres y sus anti nutrientes. No somos rumiantes, está claro, pero tampoco somos tan delicados como para envenenarnos y que nuestros estómagos revienten. De lo contrario, pueblos como el antiguo Egipto no podían haber prosperado si no hubieran existido los garbanzos.
    Que estamos adaptados a la comida real está fuera de toda duda. Que no estamos hechos para comer snacks y alquimia alimentaria compuesta por 50 ingredientes, también está claro. Que nuestros ancestros del paleolítico tenían acceso a los alimentos que habían, también es un hecho. Hoy podemos elegir qué comer. Entonces no tenían demasiadas opciones.
    Y al igual que hay dogmas en la nutrición académica, los hay en las nuevas tendencias, sean paleo, vegano o amantes de la garcinia-cambogia.
    Esperando la segunda parte con ganas, Marcos.

  • Reply Pistacho diciembre 10, 2017 at 3:28 pm

    Es bueno posicionarse, argumentar, incluso experimentar, pero hay que ser conscientes de que el laboratorio esta ubicado en un sistema en el que el valor supremo (El Dios moderno) es el beneficio. Es por esto, que sin bajar la guardia, tenemos que ser pacientes porque el camino es largo y tortuoso, en el que no faltan intereses, que se contrapongan, al estudio y propagación de la idea de una dieta evolutiva.

    Me parece importante que hagas una critica a la visión religiosa de algunos de los que practican la dieta evolutiva. Aunque es difícil de evitar, mi consejo es que no demos por bueno nada que no, este avalado por una practica científica.

  • Reply Juan diciembre 10, 2017 at 3:48 pm

    Hola a todos. Gracias a la dieta evolutiva con algun periodo cetogenico he conseguido una cierta mejora en mi aspecto y sobre todo salud. En honor a la verdad no sabria decir que proporcion se debe a la dieta, al ejercicio o a dejar de fumar , ya que lo inicie todo al mismo tiempo hace unos meses, cuando descubri fitness revolucionario.
    Asi que Marcos, estoy en deuda contigo. Sin embargo, y para hacer de abogado del diablo, se me ocurre una reflexion ( con o sin razon, ya que disto mucho de ser un experto). Ahi va : aunque lo expuesto en el articulo me parece bastante coherente, se me ocurre una critica que creo bastante importante: en el paleolitico, los seres humanos eran ridiculamente escasos. Hoy somos 7000 000 millones y subiendo. Alguien ve factible alimentar a la poblacion actual sin ayuda de legumbres y cereales? Personalmente no se me ocurre como. Supongo qye esta critica ya se habra planteado antes, si alguien conoce la respuesta ,e gustaria leerla, ya que me interesa bastante el tema. Un saludo a todos

  • Reply Juan diciembre 10, 2017 at 3:50 pm

    Un artículo coherente y consistente como todos los tuyos, aunque tengo alguna apreciación que no quiero que se considere una crítica, sino observaciones a una lectura detenida.

    Dices que la mayoría de avances científicos tienen su origen en la observación, pero creo que eso era antes de la sistematización de la investigación.

    En uno de tus estudios recomendados, Yale enfatiza que la dieta nativa es carnívora ante todo, pero olvida dos cuestiones: primera, que somos primates y nuestros primos son ante todo vgetarianos; eso no quita que nos podamos diferenciar en que seamos algo mas carnívros que ellos. Segunda, como dice Nestle “Dado que los huesos están mejor conservados que la materia vegetal, dan la impresión de que los animales cazados deben haber sido fuentes primarias de alimentos”. Luego, no está del todo claro el tipo de alimentación de aquel entonces, salvo que en nuestra dieta incluíamos médula y sesos, muchas veces conseguidos carroñeando.

    Por cierto, sobre la altura, no podemos ceñirnos a datos parciales el las explicaciones del “porqué”. Por ejemplo, en uno de los artículos referidos habla de la disminución de la altura en América por el cultivo de maiz, pero no se dice la influencia del beri beri en las poblaciones que basan su alimentación en ese cereal y las consecuencias en la fisionomía de dicha población. De como nacian los niños con madres deficientes en tiamina.

    Otra cuestión que me surge sobre el aumento de las “enfermedades del desarrollo”, aunque aceptando la mayoría de tus premisas, es que suelen haber otros factores añadidos. Como ejemplo, antes, muchas personas con diabetes (o con otras enfermedades diabetógenas) morian antes de tener descendencia, hoy con los tratamientos pueden hace una vida reproductiva normal, pero trasmiten la predisposición a padecerla.

    Para terminar darte las gracias y la enhorabuena por tan excelente artículo. Se nota que está escritopor una persona inteligente, apasionada y laboriosa.

  • Reply Fran Arroyo diciembre 10, 2017 at 4:52 pm

    Enhorabuena por este nuevo artículo, no es nada fácil condensar tanta información en una publicación.

    Estoy contigo, a mi tampoco me gustan los nombres (dieta paleo) pero son normas del mercado, en tu caso prefieres llamarla evolutiva.

    Al respecto de la llamada dieta Paleo, dejando a un lado a Loren, fue S.Boyd Eaton fue el primero en plantear este modelo de alimentación, sobre el cual consideró no se pueden determinar con certeza sus beneficios, presentando hipótesis, estudios y análisis del hombre paleolítico y neolítico, por lo que mi propuesta es que presentemos los beneficios de alimentar nuestros genes con comida real (sobradamente lo has documentado), sin recurrir a otros periodos, ya que la información de los mismos es limitada y en muchos casos distorsionada de la realidad, eso de cazar mamuts habría que verlo.

    Sin más, agradecerte tus aportaciones, enhorabuena por tu trabajo y sigue adelante!

    Un saludo.

    • Reply Fran diciembre 10, 2017 at 5:12 pm

      Pd: Cazar mamuts regularmente y de modo heroico como se presenta habitualmente me he querido referir.

      • Reply Abel Fincias diciembre 11, 2017 at 9:21 am

        Olvídate de cazarlos! Piensa en cocinar un bicho de 3 toneladas (suponiendo que fuera un bebé) con cuchillos hechos de sílex y ¿atándolo a un palo encima de un fuego???? Y digo cocinarlos, porque comerlos crudos lo descarto totalmente, por muy sanos y fuertes que tuvieran los dientes…

        Cazarían algún animal pequeño, como se ha dicho más por persistencia, o alguno domesticado, como el búfalo, que un mamut con lanzas y cuerdas…

  • Reply Maria diciembre 10, 2017 at 7:21 pm

    Excelente, como siempre 🙂
    Creo que no solo hay que ver lo que las sociedades cazadoras-recolectoras hacen, sino lo que les pasa cuando lo dejan de hacer. Casi todas las personas de tribus indigenas cercanas que conozco y que se han introducido a nuestra sociedad estan enfermas, son obesas o tienen un monton de diversos problemas. Como experimento adopté sus habitos desde hace mas de un año, nada de pan pero si casabe (hecho a su estilo), mas carne de caceria y menos pollo (por poner un ejemplo), nada de leche convencional y mas agua de coco o leche de burra, comer el cacao en granos (algunas veces sin tostar), mas frutas locales, completamente silvestres, mas tuberculos, etc…, sin contar (obviamente) todo lo que ya sabia de la dieta “paleo” y por lo menos puedo decir que tengo mejores resultados en mis examenes de insulina (que siempre ha sido mi tormento en general), perdi 20 kg y casi ningun problema digestivo

  • Reply Jaume diciembre 10, 2017 at 8:25 pm

    Genial Marcos, como siempre. Estoy de acuerdo contigo que quizá el termino Paleo no sea el mas adecuado. Tú hablas de nutrición evolutiva, a mí me gusta llamarle coherencia evolutiva, pero viene a ser lo mismo. Si utilizo el termino “Paleo” es por pura sonoridad. Lo comento más ampliamente en mi blog, os dejo el enlace por si a alguien le puede interesar:
    http://paleohacking.net/paleodieta-mejor-coherencia-evolutiva/

  • Reply David diciembre 10, 2017 at 9:45 pm

    ¿Que opinas de la relación de la dieta adecuada con el grupo sanguíneo?
    He leído que a las personas con grupo O les viene mejornla dieta paleo y a las personas con grupo A toleran mejor los cereales.

    Saludos
    David

    • Reply Abel Fincias diciembre 11, 2017 at 9:23 am

      Me resulta muy interesante dado que en mi entorno cercano se cumple. ¿Conoces algún estudio al respecto?

    • Reply Maria diciembre 18, 2017 at 3:28 am

      Amigo tu tipo de sangre no determina en absoluto que tipo de alimentos te sientan mejor. Es que hasta tu microbiota o incluso tu somatotipo te podría decir de forma mas acertada qué deberías comer, no tu sangre. Yo soy A Rh+ y si siguiera esa recomendación de comer cereales ya fuera diabética o tuviera algún problema intestinal, porque simplemente no me hacen ningún bien, ni me han hecho bien nunca.
      Piensa también el montón de gente que existió hace 1 millón de años, todos con distintos tipos sanguíneos, comían de acuerdo a los hábitos de sus respectivas tribus y estaban sanas; lo mismo se podría decir del montón de gente ahora, obesa o con hipertensión, todos con distintos tipos sanguíneos, y eso no cambia que mejoren al comer alimentos mas sanos o dejar los cereales refinados y el azúcar.
      Aun así, aunque el tipo de sangre no determina nada y cada “dieta” de tal o cual grupo sanguíneo, con ciertas modificaciones es sana, es absurdo que en lo que se les recomienda a unos, se les prohíba a otros teniendo en cuenta que partimos de alimentos sanos, por lo que no pocos cuestionamos el criterio científico usado en esas recomendaciones de D’Adamo. Al final creo que es como diría el mismo Marcos, come alimentos que nuestros genes esperan… y elimina la basura.

  • Reply Gabriel Cazorla Persson diciembre 10, 2017 at 10:29 pm

    Creo que el autor/a del artículo mezcla cosas ciertas con otras que no lo son tanto. Es cierto, el nivel de vida con la agricultura disminuyó, pero, ¿fue realmente por sus nuevos alimentos? (Esto se pasa muy por alto en el artículo, dándolo por sentado) No del todo cierto… En Europa, antes de la agricultura algunos cazadores recolectores empezaron a ser sedentarios porque así podían almacenar el grano, y, además, era una gran ventaja para ellos porque así tenían un lugar para asentarse y no tener que cargar con los niños pequeños. Debido a esto último y a que la comida escaseaba se cometía el infanticidio y la prolongación de la lactancia. El caso es que con la nueva dieta rica en carbohidratos y la vida sedentaria era más fácil criar hijos, y la prolongación de la lactancia imposible; y de la proliferación de la crianza nace la agricultura… Pero esto no ocurre de la noche a la mañana. Los primeros agricultores trabajaban mucho más que sus antepasados cazadores por el mismo alimento (estos ya estaban apartados de este tipo de vida como para volver), el aumento de la población genera una mayor explotación del terreno y eso, junto a una vida sedentaria acarrea un déficit de nutrientes, sobretodo de carne y pescado y aumenta la proliferación de las enfermedades… En efecto, supuso una disminución de los niveles de vida, PERO NO por comer diferente… Una alimentación equilibrada (con fruta, verdura, proteínas, hidratos…) es más que suficiente. Otra cosa en la que falla el artículo es intentado dar un carácter científico que no tiene… Puedes sacar todos los artículos que quieras, pero no está probado ni hay motivos para pensar que una dieta basada en lo que comían nuestros antepasados va a ser en absoluto mejor. Por el contrario, es caer de nuevo en la falacia naturalista de decir que lo natural es lo mejor

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario diciembre 14, 2017 at 12:04 pm

      Claro que se debió a muchos factores, no solo la alimentación, lo aclaro en el artículo, pero al ser un artículo sobre dietas hago más énfasis en este punto. Decir que “no hay motivos para pensar que una dieta basada en lo que comían nuestros antepasados va a ser en absoluto mejor” es equivocado, tenemos un montón de estudios. Dicho esto, veremos en la segunda parte que nos hemos adaptado bien a otros alimentos, de ahí el problema con los dogmáticos.
      Por último, no debe confundirse la falacia naturalista (todo lo natural es mejor) con el principio básico de adaptación, uno de los pilares de la biología evolutiva. Las hojas son naturales pero no las podemos comer, porque nuestra genética no está adaptada a eso ¿Se entiende la diferencia?

  • Reply marcos diciembre 10, 2017 at 10:34 pm

    Excelente articulo marcos, creo que no se puede hablar de dieta y menos hacer propaganda de ella para ganar seguidores (espero me explique), quiero decir no se le puede hacer fama de milagrosa, hay muchas otras cosas para que esta dieta funcione (ejercicio, meditacion sabes a lo que me refiero) combinada con esta alimentacion la mas adecuada y la que recomiendo por experiencia se dara una mjoera en el cuerpo espectacular, creo que las personas influenciada por metodos propagandisticos se olvida de muchas cosas mas alla de la alimentacion y buscan cambiando de alimentacion milagros. en fin como conclusion no importan cantidad de carbohidratos grasas (yo hago eso) o que tipo de fruta no creo que nuestros ancestros se hayan fijado en eso, lo que importa es que el alimento sea de la madre naturaleza.

  • Reply Miguel diciembre 11, 2017 at 9:31 am

    Soy un seguidor fiel, me encantan tus artículos y mi salud ha mejorado mucho desde que te sigo.

    Aclarado lo anterior, creo que en el enfoque evolutivo de la dieta quizá se esté dando demasiada importancia al cambio de la dieta que sin duda se produjo en el neolítico, comparado con el cambio brutal que se ha dado en la dieta durante la segunda mitad del siglo XX.

    Me explico: respecto a los cambios procudidos en el neolítico, creo que ha pasado suficiente tiempo para que nos hayamos adaptado a esos cambios (más teniendo en cuenta que antes de la medicina moderla la evolución “funcionaba” de forma tajante) y, probablemente, cada sociedad se haya adaptado ya hace tiempo a su propia dieta neolítica (que no a una misma dieta global, algo que no ha existido hasta nuestros días). Sin embargo, lo que es evolutivamente imposible es que nos hayamos adaptado a la dieta moderna introducida en los últimos ¿60? años.

    Es decir, totalmente de acuerdo en lo que se concluye del artículo que es más importante tener claro que “no comer” que qué comer exactamente, pero no veo tanta necesidad de llegar hasta el neolítico para deducir esto y sí mucho más interesante enfocarlo más bien en ese otro cambio mucho más reciente que se ha producido en nuestra alimentación y hábitos de vida (y en los propios cultivos que forman la base de nuestra alimentación, tema muy interesante…).

    Leo al final que un próximo artículo hablarás algo sobre esto, ¡¡lo espero con ganas!! 🙂

  • Reply Sebastián diciembre 11, 2017 at 10:29 am

    Dieta evolutiva + lo más positivo que se pueda extraer de la dieta mediterránea como por ejemplo el aceite de oliva virgen extra…etc. Y según que alimentos de otras dietas como por ejemplo de la tradicional Japonesa por mencionar alguna.
    Me encanta leerte. Enhorabuena por tu blog y por estos artículos tan interesantes. Un Saludo!

  • Reply Pedro diciembre 11, 2017 at 12:53 pm

    Hola,

    Yo opino que no hay que ser mas papista que el papa. Mucho paleo paleo y se meten suplementos, ojo que yo también me suplemento, pero no defiendo a muerte vivir como en la prehistoria. Demonizar la miel, que existia y la consumirían, son puntos muy radicales. Comer variado, sin excesos y evitar los procesados y de vez en cuando algún caprichito, un donut al mes 😂, etc. Y pelear por que dieta es mejor debe quedar en segundo plano.

  • Reply rebeca diciembre 11, 2017 at 1:00 pm

    Magnifico post, estoy deseando leer la segunda parte.
    Saludos, Rebeca.

  • Reply Javier Rodriguez diciembre 11, 2017 at 3:10 pm

    Excelente Post Marcos!!!!

  • Reply Edna diciembre 11, 2017 at 5:09 pm

    Alguien podria darme un link o como comenzar la dieta paleo… se ve interesante

  • Reply Manuel diciembre 11, 2017 at 5:42 pm

    Aquí otro fan de El Plan Revolucionario, que combina los principios básicos paleo pero aplicados con mucho sentido comun y de manera práctica. A mi me cambió totalmente la forma de ver la nutrición y sobre todo me ayudo a perder peso sin esfuerzo. gracias.

  • Reply Jeremias diciembre 11, 2017 at 6:49 pm

    Muy buen artículo
    Quisiera saber si ente tipo de dieta es adecuada para subir masa muscular

  • Reply María I. Tapia diciembre 11, 2017 at 7:41 pm

    Hola,
    Creo que es muy acertado diferenciar las dietas en base a lo que NO se come, en vez de a lo que se come.
    En este sentido, ¿se podría decir que la diferencia entre la dieta paleolítica y la dieta de los países mediterráneos de la primera mitad del siglo XX (antes de que empezara la era de los procesados ) se encuentra en los lácteos y en las legumbres?

    Con respecto a lo que comentas de los nutrientes de los frutos silvestres frente a los cultivados, aunque son muchos los factores que intervienen en la composición nutricional de las plantas, en general es así.
    Y uno de los factores más importantes que explican la diferencia es, simplemente, el contenido de agua. Los frutos cultivados se riegan (bastante, para que pesen más y porque nos gusta la fruta grande), y los silvestres no. Eso hace que los nutrientes estén más concentrados en estos últimos.

    Por último, acabo de comentar en https://www.facebook.com/vivirconciencia/ algunos mitos sobre la evolución bastante comunes.

  • Reply María diciembre 12, 2017 at 6:04 pm

    ¡Muy interesante el post! Soy nueva por aquí, y tengo una pregunta bastante importante que puede sonar infantil… ¿Se puede llevar una dieta “paleo” siendo vegetariano o vegano? Mi hermana pequeña lo es y quiero intentar ayudarla con su alimentación todo lo que pueda, pero para ella sus ideales van por delante de su salud, así que se me ocurrió que si hubiese una variante vegana ella también podría beneficiarse.

    Y otra duda: ¿qué recomiendas para jóvenes que aún viven con sus padres y no tienen ni voz ni voto en la comida? Yo ya he intentado comer toda la fruta que pueda, y he conseguido reducir bastante el consumo de azúcar en general en mi casa, pero me gustaría intentar ir un poquito más allá.

    ¡Un saludo, y ya estoy esperando esa segunda parte!

  • Reply Juan Carlos Fernández Salamanca diciembre 14, 2017 at 3:06 pm

    Este autor pública aspectos muy interesantes para la nutrición y la salud.Es un gran trabajo y un buen servicio público.Como profesional de la salud me gustaría que todos mis compañeros tuvieran presentes estos aspectos de la nutrición en su atención diaria a pacientes .
    Recomiendo a los apasionados de la salud seguir los consejos de la reciente GUIA DE SALUD 5×20 lanzada en el hospital Universitario Santa Lucía Cartagena .Grsciad

  • Reply JOSE CARLOS GALAN diciembre 15, 2017 at 11:25 am

    Como siempre le felicito por sus articulos, no solo son interesantes sino que tienen un alto nivel cientifico, pero como otras veces tengo que comentarle que parte de un error esencial que es la evolucion entendida como tranformación de unas especies en otras y no como aparición de variedades debidas a la selección natural. Como le he comentado en alguna ocasión los genes no evolucionan ni se pueden crear, son los que son, puede haber variaciones en las especies por adaptación al medio o por manipulacion genetica pero esto solo hace predominar un genotipo sobre otro no crea genotipos nuevos. Usted mismo al hablar de determinados alimentos acepta esto que yo le digo al comentar distintas variantes que no especies nuevas. El hombre no ha evolucionado desde su aparición sobre la tierra, se ha ido adaptando a las distintas variaciones ambientales y de esta forma han ido surgiendo las distintas razas y estirpes. En mi opinión los problemas modernos de alimentación son debidos, como usted comenta, al procesamiento industrial más que al consumo de lacteos o cereales (los masais beben mucha leche y sangre de sus vacas). En cuanto a la longevidad (descartadas las enfermedades infecciosas) se debe más a la falta de estres que a la alimentación. Los estudios de Seley (descubridor del fenomeno de estres) asi lo confirman. Por ultimo insistir en que la evolución es un concepto ideologico y no cientifico, le pongo un ejemplo, el hombre de atapuerca es un homo sapiens sapiens solamente que hallado en un estrato más antiguo del esperado por la teoria evolutiva, solución: cambiarle el nombre por el de homo antecesor.
    Felicitaciones por su pagina, soy un lector asiduo.
    ¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!

  • Reply Ricardo diciembre 15, 2017 at 6:26 pm

    Genial artículo y excelentemente explicado como siempre Marcos. Me gustaría saber tu opinión sobre el argumento de Mario Luna de que alimentos como los cereales, pese a que no forman parte de nuestra dieta de forma ancestral, al haberlos consumido durante los últimos 8.000 años (tiempo evolutivamente escaso) pero de una forma tan intensa hayamos experimentado adaptaciones genéticas a ellos.
    Un saludo y muchas gracias.

  • Reply Kike diciembre 16, 2017 at 10:41 am

    Genial Marcos! Cómo todos los artículos 😉 tú blog ha cambiado mi forma de ver la nutrición y el entrenamiento, pero se me hace un poco frustrante cuando mis cercanos me preguntan que como he conseguido cambiar mi cuerpo y mi salud y al contárselo lo critican con este tipo de falacias.

    Gracias!

  • Reply Ana García diciembre 19, 2017 at 6:39 am

    Buenos días Marcos,

    Me encanta tu post, no porque yo siga este tipo de dieta (estrictamente hablando), sino porque has encontrado la forma de razonar algo que siempre se dice “no tiene fundamentos..”.

    Es una pena que se tenga ese concepto, porque aunque no hubiese estudios, ya el simple hecho de ver la epidemia actual de obesidad, diabetes etc, debido al estilo de vida sedentario y mala alimentación que se sigue, ya debería automáticamente pensarse que una sociedad que no seguía estos patrones PODRÍA ser más sana, y que eliminar ciertos productos como dices en el mito 6 ya sería más beneficioso que una “dieta mediterránea” tomada de una forma un poco liberal incluyendo donuts y patatas fritas los domingos…

    Gran trabajo Marcos, un placer leerte 🙂

  • Reply diseño de sonrisa madrid diciembre 20, 2017 at 10:06 am

    Gracias por aclarar algunos de los mitos sobre esta dieta , algunos de los mitos que habia escuchado de la misma me termino de convencer tu articulo de que no eran ciertos ademas de brindarme mucha mas informacion que desconocia.

  • Reply Jose Ochoa diciembre 27, 2017 at 12:36 pm

    Hola Marcos.

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