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Ocho Errores de la Dieta Paleo: Genes, Grasas, Legumbres, Patatas, Postres, Cetosis…

La religión se basa en la fe, la ciencia se basa en la duda” – Richard Feynman

La inteligencia es la capacidad de hacer distinciones cada vez más finas” – Robert Kiyosaki

En la primera parte resumí varias ideas equivocadas y errores de los detractores de la dieta Paleo. Pero también en el bando Paleo se hacen afirmaciones o recomendaciones cuestionables. Hoy resumo algunas de las principales.

1. ¿Nuestros genes no han cambiado desde el Paleolítico?

“No ha habido cambios biológicos en los humanos en los últimos 40.000 años. Todo lo que llamamos cultura y civilización lo hemos construido con el mismo cerebro y el mismo cuerpo” – Stephen Jay Gould

Esta afirmación del afamado paleontólogo y biólogo evolutivo, Stephen Jay Gold, es cierta en gran medida. Si tuvieras delante a un Homo sapiens de hace 20.000 años, vestido y acicalado como cualquier otro ciudadano, no notarías nada extraño. Pero aunque nuestros genes apenas han cambiado, pequeñas variaciones pueden tener grandes impactos.

Por ejemplo, a medida que se extendía la revolución agrícola, la evolución favorecía a los que desarrollaron  mutaciones que les permitían tolerar más lácteos y mayor carga de carbohidrato. La alimentación predominante de cada zona facilitó también la expansión de otras muchas variaciones genéticas, como estudia la nutrigenómica.

Es decir, la civilización no detuvo la evolución, y en muchos casos la aceleró (estudio). Cuanto más rápido cambia el entorno, más rápido se propaga cualquier mutación que confiera alguna protección. Y cuantas más personas, más posibles mutantes.

Como resultado, las últimas poblaciones en adoptar la agricultura son en general las que más sufren con la dieta occidental, al haber tenido menos tiempo de adaptación. Por ejemplo los aborígenes australianos y norteamericanos presentan las mayores tasas conocidas de obesidad y diabetes (detalle, detalle).

Aborígenes australianos con su dieta tradicional vs. dieta moderna

En resumen, nadie está bien adaptado a una dieta industrial, pero los descendientes de europeos tenemos por ejemplo mayor tolerancia a los alimentos del Neolítico.

Por otro lado, no debemos considerar únicamente la evolución de nuestro genoma humano, también del bacteriano. Los genes de nuestras bacterias superan a los nuestros con creces, y evolucionan mucho más rápido. Mejorar la microbiota facilita la digestión de alimentos modernos, como leche (estudio) o gluten (estudio, estudio), incluso entre los menos adaptados.

2. ¿No comíamos legumbres ni cereales?

No empezamos a cultivar cereales o legumbres por casualidad. Sus variedades salvajes formaban parte de nuestra dieta desde mucho antes del Neolítico (estudio). Hay evidencia de consumo de lentejas y avena en sociedades cazadoras-recolectoras (estudio), pero en cantidades poco relevantes.  Con el tiempo, algunos de nuestros ancestros probablemente observaron que donde caían restos de la cena salían nuevas plantas, y tuvieron una idea: “Si esparcimos las semillas al lado del campamento no tendremos que ir a buscar alimento al medio del bosque”.

La estrategia funcionó, y más comida dio lugar a más población, aumentando nuestra dependencia de estos nuevos alimentos. Pero solo en sociedades especialmente agrarias se ve una merma de salud, que no se aprecia por incorporar estos alimentos como complemento a una dieta más ancestral basada en alimentos de mayor densidad nutricional.

En resumen, incluir legumbres y ciertos cereales puede tener más beneficios que inconvenientes en muchos casos, además de ser alimentos baratos.

3. ¿Son muy malos los antinutrientes?

La gran batalla del mundo Paleo contra cereales y legumbres se centra en los famosos antinutrientes: fitatos y lectinas.

He tratado este tema muchas veces, por ejemplo al hablar de los frutos secos. Podríamos resumirlo en tres grandes puntos:

  1. La dosis hace al veneno. En pequeñas cantidades estos compuestos no son perjudiciales, incluso pueden beneficiarnos al ejercer cierto efecto hormético (estudio, estudio).
  2. Tolerancia individual. La dosis beneficiosa es distinta en cada persona. Algunos tienen problemas intestinales con dosis pequeñas, y otros son más tolerantes. Además, el secuestro de nutrientes de los fitatos solo es problemático en dietas con baja densidad nutricional.
  3. Procesamiento. Las culturas tradicionales que consumían más cereales utilizaban técnicas como remojo, fermentación y germinación, que reducen estos compuestos y aumentan la biodisponibilidad de nutrientes. Si comes muchos cereales (o pan) conviene aplicar esta sabiduría ancestral.

En resumen, si no tienes problemas concretos ni notas molestias con estos alimentos, no veo necesario eliminarlos, por eso los incluimos en el El Plan Revolucionario, aunque en menor cantidad que alimentos con mayor densidad nutricional.

4. ¿Boniatos Sí pero Patatas No?

El control del fuego es anterior al Homo sapiens, y gracias a la cocina pudimos obtener suficiente energía para desarrollar nuestro prodigioso (pero hambriento) cerebro. El fuego nos permitió extraer muchas más calorías de alimentos como carne y tubérculos.

Centrándonos en los tubérculos, la dieta Paleo original permite el boniato pero prohíbe la patata. La justificación para esta restricción es doble: saponinas e índice glucémico.

Empezando por las saponinas, ocurre lo mismo que en el caso de fitatos y lectinas. Algunas personas son sensibles a ellas y deben limitarlas, pero un consumo moderado resulta beneficioso para la mayoría (estudio, estudio, estudio). Además, las saponinas tienden a concentrarse en la piel, y se degradan con el calor (estudio).

Respecto al índice glucémico, es una métrica poco útil aplicada a la comida real, y explico aquí los motivos. La patata cocida es además uno de los alimentos más saciantes (estudio), ayudando a controlar el hambre.

Otros argumentan que los boniatos son más nutritivos que las patatas, pero tampoco es cierto. Como refleja la siguiente tabla, ninguno tiene una ventaja clara, y la mejor opción para maximizar la nutrición es incorporar ambos.

Fuente: http://nutritiondata.self.com (Datos por 100g). Amarillo representa < 10% de diferencia

Un beneficio adicional de la patata es su aporte de almidón resistente, ausente en el boniato.

5. ¿Bacon a diario?

El bacon es suculento, pero no es el mejor alimento. Por supuesto puedes incluirlo de vez en cuando, pero en menor medida que las carnes frescas o el pescado.

Las carnes procesadas se asocian en general con más enfermedad, especialmente cáncer colorrectal. Parte del problema es sin duda la baja calidad de los embutidos industriales, y nada tiene que ver un jamón ibérico de bellota con un jamón cocido de Campofrío.

Precisamente una de mis críticas a las dietas convencionales es que son muchas veces altas en fiambres. No cometas el mismo error. No hay mucha diferencia entre el bacon y el jamón york.

Si tienes acceso a embutidos de calidad los puedes consumir con más regularidad. Si no, los limitaría a un par de veces a la semana.

6. ¿Grasa sin límites?

Durante décadas, las grasas tuvieron mala fama. Se les acusó de aumentar la enfermedad cardiovascular y la obesidad. Surgieron los productos light, se popularizaron los lácteos desnatados y empezamos a tirar las yemas de los huevos.

Hoy sabemos que fue un gran error, pero algunos se han pasado al extremo opuesto. Creen que una dieta alta en grasa es la única aceptable para el ser humano, y que los carbohidratos por sí mismos producen sobrepeso y diabetes.

Esta creencia es tan equivocada como la anterior. Ningún macronutriente es malo por sí solo ni existen ratios óptimos para todos. El concepto de “dieta equilibrada” no quiere decir nada. Estamos adaptados a distintas distribuciones de macros, que variaban además según las estaciones y la climatología. Y los animales salvajes que solíamos cazar tenían menos grasa que los actuales domesticados.

Si escoges bien los alimentos, los macros son secundarios. Si necesitas orientación, empieza fijando la proteína y cuadra después el ratio carbohidrato/grasa según tu sensibilidad a la insulina, nivel de actividad física y preferencias. Un test genético también puede ayudarte.

7. ¿Cetosis constante?

Continuando con las grasas, algunos van más lejos. Opinan que la cetosis es el estado metabólico natural del ser humano, un nirvana hormonal que nunca deberíamos abandonar. Como argumento suelen mencionar a los inuit, pobladores del Ártico con muy bajo consumo de carbohidrato.

Sin embargo, los inuit han sufrido adaptaciones específicas para ese entorno, y algunas alteraciones genéticas muy extendidas en esta población les permiten precisamente no entrar en cetosis a pesar de restringir los carbohidratos (estudio).

Esto es lógico si entendemos la cetosis como un estresor hormético que produce beneficios interesantes aplicado de vez en cuando, pero cualquier estresor mantenido durante años puede ser problemático.  Por eso recomiendo limitarlo a ciertos momentos del año.

Aunque no hay evidencia de efectos perjudiciales a largo plazo, y muchas personas se mantienen durante décadas en cetosis, es absurdo presentar una dieta cetogénica como la mejor estrategia nutricional para la humanidad.

8. ¿Postre Paleo = Saludable?

Es legítimo recompensarse con un buen postre de vez en cuando. Un estilo de vida saludable incluye poder celebrar un evento especial sin estar haciendo cálculos mentales de calorías o análisis de impacto a largo plazo de cada ingrediente de un pastel. La compañía es tan importante como la comida.

También es válido intentar paleolizar postres tradicionales, usando harinas más nutritivas que la de trigo (por ejemplo de almendra), mantequilla en vez de margarina, aceite de coco en vez de aceite de palma refinado, o endulzantes menos perjudiciales que el azúcar.

Pero estas adaptaciones no confieren a los paleomuffin las propiedades de los vegetales. Las combinaciones de harinas, grasas y endulzantes generan además alimentos hiperpalatables y menos saciantes. Nos autoengañamos con facilidad, y la percepción de saludable nos hace comer más (estudio).

Por muy paleo que sean los ingredientes de tus crepes, son de consumo ocasional (1-2 veces/semana), no las consideres comida real.

Identidad vs Ideología

“Dejad de interpretar mi libro tan literalmente. – Dios”

Como resumen, repito lo mismo que en el artículo anterior: la nutrición evolutiva es el mejor punto de partida para acercarnos a nuestra alimentación ideal, pero no tiene por qué ser el punto final y, sobre todo, no debe convertirse en un modelo incuestionable. No reemplacemos un dogma por otro.

Ponerte la etiqueta Paleo puede moldear tu identidad y ayudarte a cambiar, y eso es bueno. Pero muchas veces la identidad se transforma en ideología, y eso es malo. Empiezas a ignorar cualquier evidencia que no encaje con tus creencias o a proponer medidas simplistas para problemas complejos.

Usa las etiquetas si te ayudan, pero no te vuelvas sectario. Aunque la sociedad actual penalice la ambigüedad, no te dejes encasillar. Aprende, experimenta y cuestiona constantemente. La nutrición es una ciencia, no una religión.

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66 Comments

  • Reply Sofia febrero 8, 2018 at 12:34 pm

    gracias Marcos! veo que no eres sectario, me ha gustado mucho este artículo!! enhorabuena por tu trabajo

    • Reply Miguel Rodríguez febrero 10, 2018 at 5:28 pm

      No es sectario pero apoya al Ché..😂😂😂

    • Reply Loïc febrero 11, 2018 at 6:49 am

      Marcos eres muuuuyyy grande, que placer viajar hacía la salud con personas como tu. Yo cuestiono constantemente la nutrición, he hecho de todo .. dietas de rendimiento, otras enfocadas en el físico… itras enfocado al NADA disfrutar engordar sentirse mal etc… hasta un buen día enpezar junto a mi gran amigo a por fin enfocarla en la salud. Empeze con Carlos Perez, viendo también Mario Luna donde en un video te conocí a ti y de ahí Airam etc etc… Pero eres para mi el ejemplo de EQUILIBRIO en tidos los sentidos. Tu artículo me motiva aún más porque has resuelto ciertas preguntas que constantemente me hago. Ojalá te conozcamos mi amigo y yo un día (Es un deportista de elite retirado pero no me pola nombrarlo por si a caso hhehe) un Abrazo y no pares de publicar nunca !!!

  • Reply angel c febrero 8, 2018 at 12:35 pm

    Magnífico post.

  • Reply vi febrero 8, 2018 at 1:03 pm

    Magnífico como siempre

  • Reply Roberta febrero 8, 2018 at 1:13 pm

    ¡¡GENIAL!!
    Muchas gracias por el post, es magnífico.
    Es de vital importancia recordar, una vez más, que la coherencia es la base para encontrar el equilibrio y mantener la salud. Parece que vivimos en una sociedad que busca, necesita, un dogma el que aferrarse y se va volando de uno a otro.
    Nunca podré agradecer suficientemente tu trabajo, como el de otros compañeros, que abogan por la vuelta a la sensatez.

  • Reply Nico febrero 8, 2018 at 1:15 pm

    Te aplaudo. Por mi parte, sigo una alimentación basada en la Dieta Paleolítica, pero incluyo alimentos como el fécula de patata y el kéfir de leche de cabra orgánica, y de hecho, la fécula de patata se la agrego al kéfir mientras lo consumo. También a veces consumo tinturas madres, como la de Uña de gato (Uncaria tormentosa), y concentrados de Aloe Vera.

    Suelo desayunar un zumo de mandarina/naranja/pomelo + limón + concentrado de aloe vera + gelatina sin sabor, como primera comida del desayuno. Varío entre mandarina, naranja y pomelo para no cerrarme siempre en lo mismo, y todo lo exprimo yo, sin ningún endulzante agregado. La gelatina sin sabor la uso por su aporte en glicina, que a su vez, con la vitamina C de los cítricos, favorece en su absorción. Y luego de beber este zumo, suelo comerme una lata de sardinas (al escabeche o al agua, y según el caso, en aceite de oliva) o huevos revueltos (con aceite de coco y pimienta negra). Un día como la lata de sardinas, y otro los huevos revueltos, voy variando.

    • Reply Martin Alcaide febrero 8, 2018 at 9:03 pm

      Cuidado con los sumos/jugos de fruta, son un concentrado de azúcar y algunos nutrientes, es mejor limitarnos.

      • Reply Federico febrero 8, 2018 at 11:57 pm

        Qué tan cierto hay de eso? Yo por ejemplo los exprimo con fuerza en una exprimidora eléctrica, y la poca pulpa que queda en la parte de arriba, la tiro adentro del vaso para consumirla también.

        Si es por la cáscara, realmente no me gusta la cáscara de ningún cítrico. Las semillas sí las suelo consumir masticándolas.

        Respecto al limón, si no se consume exprimido no le veo otro consumo.

        • Reply Martin Alcaide febrero 9, 2018 at 11:02 am

          Te recomiendo leerte este estudio https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28562300
          En resumen: no es lo mismo comerte una fruta que un sumo, así luego te comas “aparte” la pulpa. Al exprimirlo, sea de la forma que sea, separas la pulpa del jugo, quedándote con un agua con mucha fructosa, esa fructosa pasa en forma rápida a la sangre, provocando los picos de insulina. Por eso los jugos están asociados con la diabetes tipo dos, y las frutas son preventivas.
          La cáscara no importa, solo la fibra.

          • Carlos febrero 10, 2018 at 8:38 pm

            Yo quisiera ver alguna tabla de información nutricional en 100 ml de zumo de naranja exprimido, a ver qué tan así es. En teoría, si fuese como comentas, sólo sería azúcar.

            Además, una persona sana no va a tener diabetes tipo dos por tomar zumo de naranja por mucho que lo intente. Por ejemplo, en mi caso, toda mi familia tiene tendencia a ser flaca o normal de peso, yo tengo un físico atlético, no tengo antecedentes familiares de diabetes tipo 2, mantengo una buena actividad física, etc. ¿Realmente me subiría el riesgo de tener diabetes tipo 2 por beber un zumo de naranja? lo dudo muchísimo.

  • Reply Juan febrero 8, 2018 at 1:45 pm

    Muchas gracias. Marcos.

    • Reply Abel Fincias febrero 12, 2018 at 9:02 am

      A ver si te crees que masticando se produce un efecto muy diferente al del zumero…
      A no ser que tragues los gajos de naranja enteros, cosa que es casi peor!
      No nos volvamos locos. El peligro latente es que si comes una naranja puede que no te apetezca otra y así las cantidades las delimita la naturaleza. Si haces zumo, puedes meterte 2 o más naranjas sin despeinarte y no quedarás tan saciado, en parte pro ese efecto de la masticación

  • Reply Iñaki A. Lamadrid febrero 8, 2018 at 2:04 pm

    Un gran artículo, gracias por compartir todo este conocimiento. Yo me estoy metiendo en este mundo de salud y deporte.
    Te sigo de cerca.

    Iñaki A. Lamadrid

  • Reply Pablo febrero 8, 2018 at 2:08 pm

    Muy buen post Marcos, es verdad que hace un año o dos se veía mucha ideologia paleo(y anti-paleo), veo que ha disminuido y la gente empieza a entender mejor a qué se refiere.

    Me gustaría solamente añadir algo sobre el primer punto. Aún aceptando que los genes apenas han cambiado en ese tiempo, sería inútil pensar que nuestro cerebro sigue igual. Con el desarrollo de la sociedad el cerebro se moldea para adaptarse a estos cambios y sabemos de sobra que las cogniciones, emociones… afectan a la salud de diversas formas, de las que para el tema que estamos tratando sería destacable su efecto en el sistema inmune (eje HPA), con sus consecuencias a nivel intestinal (cambio en ratios de absorción, utilización de nutrientes….).

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario febrero 9, 2018 at 4:18 pm

      Gracias Pablo, pero en realidad el cerebro sigue siendo básicamente igual, de ahí muchos problemas psicológicos actuales, por la falta de adaptación a los estresores crónicos del mundo moderno, y el impacto como comentas en la salud global

      • Reply Abel Fincias febrero 12, 2018 at 9:06 am

        No es exacto del todo. El cerebro sí ha cambiado, pero las emociones que más nos afectan y que la industria explota a nuestra costa, residen en el núcleo que compartimos, en parte, incluso con los reptiles, y han cambiado poco. Y no hay previsión de que cambien significativamente a largo plazo…

  • Reply Daniel febrero 8, 2018 at 2:09 pm

    A mí me gustan las legumbres en pequeñas cantidades, incluso he podido comprobar que sigo en cetosis (especialmente con las alubias). Son además una fuente genial de almidón resistente sobre todo si han sobrado del día anterior 😉

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario febrero 9, 2018 at 4:18 pm

      Lo mismo digo, al menos una vez a la semana caen, y las que sobran quedan para el desayuno del día siguiente 🙂

      • Reply Eduardo febrero 10, 2018 at 8:04 pm

        Hablando de legumbres,yo las como todos los día con verduras en forma de ensaladas, según tu es mucho consumo de legumbres entonces… Las voy cambiando, un día lentejas, otro porotos y otro garbanzos…

  • Reply Jose febrero 8, 2018 at 3:51 pm

    Enhorabuena Marcos me encanta leer tus articulos.

    Perdona por molestarte y preguntarte esto aquí, pero tengo una duda sobre las KettleBell y no sé si puedes contestarme a lo siguiente:
    ¿Que agarre es mejor? Cuadrado o curvo. Veo que las Gorillasport tienen curvo y son profesionales y las de decathlon son cuadrado (o casi), pero hay profesionales con agarre cuadrado…estoy hecho un lio. Me gustan mucho las de decathlon y cuestan los mismo que las GorilaSport.

    Gracias por adelantado (contestes o no)

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario febrero 8, 2018 at 4:25 pm

      Gracias Jose! Personalmente prefiero el agarre curvo, pero las otras también te servirán.

      • Reply Jose febrero 9, 2018 at 3:24 pm

        Y encima tienes tiempo para responderme ¡¡ eres un maquina ¡¡
        Gracias Marcos ¡¡

    • Reply Sergio febrero 8, 2018 at 7:06 pm

      Interesante duda… y me surge otra ¿Cuáles se suelen usar oficialmente en Crossfit? Si vamos a los Games, hay que estar preparados! 😅

  • Reply Jocelyne N febrero 8, 2018 at 5:08 pm

    Muy buen artículo. Yo hago una dieta LCHF pero a veces incluyo carbos. Lo importante es tener alguna rutina sana pero sin obsesiones, que estresan y engordan porque suben el cortisol. Tranquilidad y calma, que por desgracia hay mucho talibán de las dietas.

  • Reply Chema febrero 8, 2018 at 6:16 pm

    Muy bueno Marcos. No se puede extremista. Muy bien explicado.

    Muchas gracias.

  • Reply Martin Alcaide febrero 8, 2018 at 9:02 pm

    Marcos, como siempre un excelente trabajo, cada vez más mejorando más en tus explicaciones. Me encantaría que algún día nos hablaras sobre aditivos, conservantes y toda la quimifobia y naturafobia alrededor (sé que se ha comentado en algunos podcasts, pero me gustaría saber tu opinión).
    ¡Un abrazo grande, genio!

  • Reply Marcos febrero 8, 2018 at 9:09 pm

    En la variabilidad se obtiene la magia.

  • Reply Jimmy febrero 8, 2018 at 9:36 pm

    Una pregunta tal vez un poco rara Marcos, si tuviera un hijo (8-11 años) muy renuente en tomar leche saborizada en el desayuno, que sería mejor para su salud, un batido de proteina (con leche entera mas o menos 350 cal, saborizantes artificiales, alrededor de 30 gramos de proteina, grasas y azucares de la leche) o el tipico “nesquik” o similares que es lo que hoy en dia toman los niños (con leche entera, unas 300 cal, con casi 18 gramos de azucar refinada, 5 gramos de proteina y los azucares y grasa de la leche)??? quizas la mejor respuesta es que ninguna, pero si se fuera necesario elegir una opción cual sería mejor??? habra alguna sustancia en la proteina en polvo más dañina para un niño que la cantidad masiva de azucar de los polvos saborizantes???

    • Reply Federico febrero 9, 2018 at 12:00 am

      Los endulzantes artificiales son aún peor que el azúcar refinada. Mejor jalea real o miel orgánica.

    • Reply Marcos - Fitness Revolucionario febrero 9, 2018 at 4:29 pm

      Sin duda mejor el batido de proteína con leche entera, pero como dices, tampoco es lo ideal 🙂

    • Reply Federico febrero 9, 2018 at 5:41 pm

      Un desayuno muy saludable es el kéfir de leche de cabra orgánica, con trozos de frutos rojos (cada día usar frutos rojos distintos, por ejemplo, un día arándanos, otro día frambuesas, otro día moras, y así sucesivamente). Yo hasta le agregaría un poco de fécula de patata al kéfir, no le afecta en el sabor y potencia a las bacterias dentro del kéfir.

      Y si es de buen comer, además del kéfir, se puede comer una lata de sardinas en escabeche/agua/aceite de oliva, o unos huevos revueltos (con aceite de coco en la base de la sartén, y sin sal, pudiendo usar alguna especia nutritiva, y si se necesita usar sal, que sea sal marina o del Himalaya, pero poca).

      • Reply Abel Fincias febrero 12, 2018 at 9:13 am

        Yo hago un colacao casero. Al principio a mi hijo no le gustaba, pero tras desintoxicarse de los dulces, ahora le gusta y lo pide

        • Reply Federico febrero 15, 2018 at 2:28 pm

          Puede ser saludable. Si tu hijo no es intolerante a la lactosa, le das leche de vaca orgánica con cacao amargo, sin endulzantes ni nada, o como mucho, con un poco de stevia, pero buscando que de a poco se adapte a tomarlo sin cacao amargo. Si es intolerante a la lactosa, podría ser con leche deslactosada, aunque no soy muy amante de las manipulaciones en los alimentos. Una mejor solución es darle suplementos con probióticos, eso hace que el cuerpo tolere mejor la lactosa, sin tener que recurrir a pastillas de lactasa, porque a su vez, los probióticos mejoran la salud intestinal.

  • Reply Antonio Guerrero febrero 8, 2018 at 10:05 pm

    Buenisimo artículo, como siempre.
    La conclusión (los dos últimos párrafos) me encanta.

  • Reply Jose María Campillo Díaz febrero 9, 2018 at 9:39 am

    En tu linea Marcos, excelente información y mejor reflexión……. El vivir en la ciudad no ayuda mucho al enfoque de la alimentación, al tener tan a mano tanta diversidad de (super)-mercado. Si nos centráramos más en comer lo que la situación geográfica da a cada uno, nos iría mejor a todos saludablemente hablando, eso no quiere decir que no nos podamos ayudar de lo que nos llega de otros lugares. En estos momentos con el temporal azotando la península, se encuentran muchas aldeas y pueblos incomunicados. En Asturias de donde soy todavia salian personas mayores hablando en la tv regional comentando que no tenían problema, ya que tenian matanza ( cerdo, vacuno ) congelada, al igual que productos de la huerta guardados ( fabes, berzas, repollos, cebollas, etc, etc ). Siempre encontraremos mas comida real en los pueblos que en las ciudades, aunque la no-comida que pueda haber en cada despensa y nevera haga su daño.
    Creo que todo se resume en saber que hay que comer COMIDA REAL, algunos procesados y ningún ultraprocesado ( o muy esporádicamente ) Todo esto lo llevas explicando muy bien durante años y tu plan revolucionario es una maravilla, aun así, estaría bien una entrada generalizada sobre estos conceptos ( comida real, procesada y ultraprocesada) con ejemplos de lo que mas nos rodea …. Pienso que hay mucha confusión al respecto, sobre todo en los procesados, en donde hay un mundo de diferentes calidades, y alimentos mas o menos salubres, de hecho bien merece una sola entrada que hable de los procesados.
    Gracias por tu esfuerzo y trabajo que compartes

  • Reply Luismi febrero 9, 2018 at 5:19 pm

    Muy bueno Marcos!
    Ya dejé mis “paleo” invenciones con plátano macho y ahora solo lo consumo cocido y enfriado durante la noche para aprovechar su almidón resistente…nada de bizcochos o panes ;P

  • Reply David Antonio febrero 10, 2018 at 11:56 am

    Ehhh Marcos!, gracias por darme mas argumento cuando debato con los paleos estrictos. Pero ahora que has comentado, que no somos 100% iguales que uno Homo Sapiens de hace 20 mil años. Yo sorprendentemente soy muy intolerante a las grasas saturadas, las carnes de vacuno y porcina. Una clara de huevo me sienta de lujo, una yema me sienta horrible; Lo mismo con la leche entera y desnatada. Teniendo en cuenta que la grasa saturada es necesaria para aumentar la testosterona… ¿Qué puedo hacer en estos casos?.

    • Reply Abel Fincias febrero 12, 2018 at 9:18 am

      Revisa la vesícula con una eco. Suele ser el gran problema de no tolerar las grasas. Y como se ha repetido ya muchas veces, la grasa no es necesaria mientras tu alimentación sea de comida real.

      • Reply David Antonio febrero 13, 2018 at 8:01 pm

        Gracias Abel!. Teoricamente me hicieron una eco de todo mis intestinos, porque todo lo que como me infla. Al parecer, todo esta bien; Pero lo hice por la seguridad social que son muy cabeza cuadrada. Lo que si he detectado que cuando como carne blancas y grasas no saturadas estoy de lujo. Lo que me preocupa es que si para tener una buena densidad de testosterona me hace falta la grasa ( y sobre todo la saturada) no se como suplir la deficiencia. Porque cuando cuando suelo comer sin grasa, estoy de lujo.

  • Reply c febrero 10, 2018 at 12:49 pm

    el misma dieta que nos llevo a tener un cerebro mas grande nos llevó a la agricultura

    la carne tbn la cazaban asi que ademas de currarselo Muchisisimo comian solo lo que cazaban

  • Reply Manuel febrero 10, 2018 at 1:06 pm

    Genial artículo camarada, me encanta esa visión científica y razonada, algo extraño entre tanto dogmático en todos los bandos, sigue así

  • Reply Solce febrero 10, 2018 at 3:41 pm

    Me encantan tus artículos! Muchas gracias!!

  • Reply Manuel febrero 10, 2018 at 4:25 pm

    Espectacular. Un lujo leerte, gracias Marcos!

  • Reply Guillermo febrero 10, 2018 at 4:55 pm

    Por artículos como este eres el mejor. Siempre planteandolo todo, siempre mirando las cosas desde la distancia y con mirada crítica. Un saludo.

  • Reply Julio febrero 10, 2018 at 5:44 pm

    Excelente artículo Marcos, me ayudaría mucho saber tu opinión sobre este tema. Soy muy alérgico a la proteína de la leche desde pequeño, el problema no es no poder tomar leche, sino el tema de las trazas, incluso al contacto, me limita mucho en mi vida diaria. ¿Conoces alguna forma de reducir esa alergia? Te agradecería mucho si pudieses darme un poco de luz sobre este tema.

  • Reply Miguel febrero 10, 2018 at 6:17 pm

    Me ha encantado!!! Con ese contenido filosófico (dicho en el mejor de los sentidos) Sigamos dudando y mejorando!!

  • Reply Raquel Ferrando febrero 10, 2018 at 6:32 pm

    Un post buenísimo Marcos!
    Personalmente muchas veces se me hace difícil encontrar el límite entre lo que creo que es mejor con lo que “sé” que es mejor.

    Muy muy bueno!
    Nos vemos pronto! (O eso espero, con suerte coincidiremos en Madrid el sábado que viene!)

  • Reply Marga Roldán febrero 10, 2018 at 6:47 pm

    Muchísimas gracias Marcos. Estupenda aclaración que nos ayuda a [email protected] Gracias por el esfuerzo que te tomas en hacer que nuestras mentes se activen.

  • Reply Georgina Barroso febrero 10, 2018 at 8:10 pm

    Llevo ya casi un año siguiéndote y nunca nunca he hecho ningún comentario. Pero al leerte y ver que compartimos la mentalidad no solo en cuanto a la alimentación, sino en otros aspectos siento que me gustaría pedirte matrimonio, jajaja. Ahora ya mas seria, de verdad que te admiro, sigue divulgando tan buena información y éxitos . Cero fanatismo, esa es la clave.

  • Reply Jacobo Flores febrero 11, 2018 at 10:43 am

    Buenos días, en mi caso la dieta Paleo si me ha funcionado, haciéndola 80/20 es decir, no estrictamente pero si manteniendo sus principios básicos. He perdido cerca de 15 kgs en 9 meses, lo que considero es un ritmo perfecto para que no me ocurra lo que en anteriores ocasiones con otro tipo de dietas y su ya conocido “efecto rebote”. Hoy por hoy eso no me ha ocurrido y lo que sí he conseguido por encima de la pérdida de peso , es cambiar mis hábitos de comida y, a día de hoy sin tener que estar “contando calorías” o con la sensación de estar a dieta constante me mantengo en mi peso y me encuentro mucho mejor de ánimo y físicamente. Muchas gracias

  • Reply Patricia febrero 11, 2018 at 11:12 am

    ¡Excelente artículo! Muchas gracias, Don Marcos. Por personalidad, me cuesta mucho seguir una línea u otra. Para mí, en la variedad está el gusto. Todo en moderación, incluyendo moderación. Soy una chilena a punto de cumplir 70 años y, de adulta, nunca he estado enferma, siempre he cocinado comida real, del huerto a la mesa. Soy odontóloga de profesión e hice todos mis postgrados en Japón. Allí adquirí aún mayor consciencia del valor nutricional (y económico) de los alimentos. Cada vez que una comía junto con un/una persona japonesa, nos decían: “Sírvase, esto es muy bueno para …..” Además, no dejaba de llamar la atención lo moderado de las porciones. En fin, muy buen trabajo, Don Marcos.

  • Reply Antonio Caparroz Aguayo febrero 11, 2018 at 11:33 am

    Gracias, como siempre equilibrio en tus palabras!!!, enhorabuena, me ha gustado leer tu articulo!

  • Reply Diego Martínez febrero 11, 2018 at 12:21 pm

    Dices que “es absurdo presentar una dieta cetogénica como la mejor estrategia nutricional para la humanidad”, pero también que “no hay evidencia de efectos perjudiciales a largo plazo”.
    Me ha llamado la atención, porque las afirmaciones que haces en el blog suelen estar explicadas, razonadas, y en muchos casos respaldadas por estudios, pero en éste caso suena a una opinión tuya sobre algo sobre lo que no parece haber estudios.
    Es posible que se me escape algo, pero me ha llamado la atención.

    Ojo, no defiendo un estado constante de cetosis, ni mucho menos (y personalmente creo que como demasiados cereales), sólo me gustaría saber por qué consideras que es tan claramente absurdo, especialmente si no hay estudios en contra.

    Mil gracias por tu blog, por cierto. De lo mejor que hay en internet con diferencia, y mira que hay mucho.

  • Reply Cesar febrero 11, 2018 at 8:03 pm

    Cuales para pueden ser esos embutidos de calidad? Entiendo q algunos hechos en casa cuando sabemos que llevan, pero hablando de cosas mas comerciales cual seria uno no tan procesado? Soy de latinoamerica y no estoy tan familiarizado con lo q hacen en españa aparte de su delicioso jamón serrano y parecidos, pero no entran en embutidos como tal.

    • Reply Abel Fincias febrero 12, 2018 at 9:35 am

      El punto está en los ingredientes: Tampoco lo tomes como dogma, pero en general cuantos menos ingredientes mejor. Por ejemplo el jamón serrano bueno solo debería llevar sal, igual que los ahumados. Si llevan e631 o lo camuflan detrás de “aromas”, no parece buena elección

  • Reply rebeca febrero 12, 2018 at 5:15 pm

    Magnifico post, como siempre. Muchas gracias por tu blog!
    Rebeca.

  • Reply ICCV febrero 12, 2018 at 6:30 pm

    Podrías investigar sobre http://www.metabolismotv.com; en esta pag te dan explicaciones sobre el funcionamiento del metabolismo desde el punto de vista de la glucosa y las afectaciones que tiene. La información es interesante y explicada de manera sencilla pero seria bueno tener otro punto de vista.

    Saludos y Gracias

  • Reply Karla Verdin febrero 12, 2018 at 7:48 pm

    buenas tardes, tienes algun rticulo que hable del Fasting? o cual es tu opinion
    gracias!

  • Reply Miryam febrero 13, 2018 at 12:31 pm

    Buenos días. yo como a diario Kefir y le añado semilla de lino triturado, levadura de cerveza y germen de trigo. Después de leer el artículo sobre los cereales creo que no debería hacerlo. Qué debería eliminar, sólo el germen de trigo? Muchas gracias

  • Reply DOLO febrero 14, 2018 at 12:11 pm

    Gracias Marcos, que gran entrada y me gusta mucho el criterio que tienes y la coherencia ( cuesta encontrar hoy en dia).-

    Cada vez que me nombra alguien a los inuit, me acuerdo de un documental que vi en la 2 hace años, y no he encontrado de nuevo, salía como a la mayoria de niños esquimales les tienen que poner audifonos, porque se quedan sordos bien pequeños por la acumulación de mercurio de los pescados.

  • Reply Rubén López febrero 16, 2018 at 10:09 am

    Genial, como siempre.
    Es más, resulta reconfortante leer este resumen de tu ideario porque sirve como colofón a una evolución coherente de tu pensamiento y del de muchos.
    He leído artículos de tu blog donde dabas una pincelada (profundas y documentadas) sobre los inuit, otra sobre los frutos, secos, otra sobre los huevos, la carne, las legumbres, etc. Y todo ese convoy de información lo has sintetizado con mucha elegancia aquí.
    Y de todos los mensajes que das me quedo con lo de que el veneno está en la dosis. Los extremos de pensamiento y afiliación a determinadas dietas entran más en el terreno de la fe que el de los hechos. Habla con alguien que venda Herbalife y lo sentirás a los 10 segundos. Da igual los datos, lo que importa es la creencia.
    En mi blog intento destilar ideas similares y la dieta paleo, junto con otras versiones tipo las detox o la del huevo, por poner ejemplo, las he sometido a examen por ser incompletas o decididamente chungas.
    Gracias por tu divulgación, como siempre.

  • Reply Maria febrero 17, 2018 at 2:59 pm

    Buenísimo el articulo y muy esclarecedor!… como es costumbre 🙂 yo admito que a veces peco de ser una de esas que ven en la cetosis una especie de panacea, pero es que si no fuera así, no me tomara en serio nada de lo que hago respecto a mi alimentación, supongo que es como lo que comentas sobre la identidad.
    Por cierto, no sé si este entre tus planes, pero no has pensado escribir algo sobre la anemia, algún consejo, o como combatirla sin necesidad de suplementos? leí el post sobre el exceso de hierro hace ya tiempo y pensaba “ojalá yo tuviera ese exceso”

  • Reply Wiche febrero 18, 2018 at 9:37 am

    Muy bueno el punto de vista. Y lo que dices de cambiar un forma por otro también nos pasa. Gracias por tus articulos

  • Reply Wiche febrero 18, 2018 at 9:37 am

    Perdón quería decir dogma 😢

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